El precio internacional del petróleo registró una fuerte caída de hasta el 10% luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la suspensión temporal de ataques contra Irán y el inicio de conversaciones diplomáticas. La medida llevó al crudo a perforar el umbral de los 100 dólares por barril, en un giro brusco del escenario energético global.
El Petróleo Brent, principal indicador del mercado, llegó a desplomarse más de un 10%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también registró fuertes bajas en un contexto de alta volatilidad vinculado al conflicto en Medio Oriente.
La caída se produjo tras la confirmación de Washington de que se avanzó en “conversaciones productivas” con Irán, lo que derivó en la decisión de frenar por cinco días los ataques sobre infraestructura energética iraní. Esta señal de distensión redujo el temor a interrupciones en el suministro global, especialmente en torno al estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte clave del comercio mundial de petróleo.
El impacto no se limitó al mercado energético. Las bolsas europeas, que venían golpeadas por la escalada del conflicto, reaccionaron con subas y recuperaron terreno, impulsadas por una menor percepción de riesgo geopolítico. Sectores especialmente sensibles al costo de la energía, como el aeronáutico, lideraron las mejoras.
En Asia, los mercados también mostraron señales de estabilización tras jornadas de fuertes caídas, acompañando el alivio global generado por la tregua.
De este modo, el anuncio de la Casa Blanca marcó un cambio en las expectativas de los inversores, que pasaron de anticipar un escenario de crisis energética a uno de posible desescalada. Sin embargo, la fragilidad del contexto mantiene la incertidumbre, con la evolución de las negociaciones como principal factor a seguir en los próximos días.

