Un clima de absoluta indignación, dolor y desconcierto se vivió este viernes en las salas velatorias de Asoem. Cuando la familia de Eduardo Villanueva —el hombre que falleció tras descompensarse en un control de tránsito en pleno centro santafesino— se disponía a darle el último adiós, una orden judicial de último momento pateó el tablero de la investigación y obligó a suspender la ceremonia de manera abrupta.
Un freno inesperado a minutos del último adiós
Gisela, pareja de Villanueva, dialogó con los medios de comunicación en la puerta del establecimiento donde la Policía de Investigaciones (PDI) y los médicos forenses se presentaron para llevar adelante las tareas ordenadas por el fiscal de la causa.
La mujer relató, visiblemente afectada, la desprolijidad del procedimiento: “Hice todo el papelerío, esperé que me dieran el certificado de defunción, se trajo para acá y estaba todo preparado para empezar a las 15. Ahí, 45 minutos antes, me llamaron para avisarme que el fiscal pidió la autopsia”. Ante este escenario, la familia expresó su fuerte disconformidad y calificó la situación como una “movida” y un “manoseo” innecesario para este momento.
Denuncia por abandono de persona e incomunicación judicial
Uno de los puntos más críticos expuestos por la pareja de la víctima tiene que ver con la falta de respuestas y de tacto por parte del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Según expuso, la familia se enteró de quién era el fiscal asignado recién cuando irrumpieron para llevarse el cuerpo.
“La denuncia está hecha desde el mismo día. Yo fui a ampliar la denuncia por abandono de persona y nunca nadie me llamó, nunca nadie me dijo quién era el fiscal”, reclamó Gisela, remarcando la desolación institucional que sienten. “Por respeto a él y a sus hijos, me parece una locura lo que está pasando ahora. Él era papá, abuelo, esposo, tío, hermano”, enfatizó para visibilizar el impacto familiar.
La contraofensiva familiar: “No fue una enfermedad previa”
La posición de los allegados de Villanueva es diametralmente opuesta a los informes preliminares emitidos desde la Municipalidad de Santa Fe. Gisela acusó a las autoridades locales de “minimizar” de forma sistemática el trágico desenlace y aseguró que el motivo del deceso está directamente vinculado a la negligencia en el operativo de tránsito callejero.
“Tenemos muchas más pruebas de lo que pasó”, advirtió la mujer, quien reiteró con firmeza que la causa de muerte no se debió a una patología previa de Villanueva, sino a “la actitud de un inspector que no tuvo humanidad para llamar a alguien” mientras el hombre se agarraba el pecho y se tambaleaba en la Plaza del Soldado.
Por orden de la justicia, el cuerpo de Eduardo Villanueva quedó retenido para la realización de las pericias forenses correspondientes y se estima que recién será entregado a sus familiares después del mediodía de este sábado para que puedan, finalmente, concretar su despedida.


