El Gobierno nacional dio un paso clave este viernes en su plan para transferir la gestión de las rutas nacionales a manos privadas. A través de Vialidad Nacional, se realizó la apertura de los sobres técnicos de la denominada Etapa III de la Red Federal de Concesiones, un megaproyecto que abarca más de 3.900 kilómetros de rutas en todo el país y que tiene a la provincia de Santa Fe como una de las jurisdicciones más afectadas por el nuevo esquema.
El proceso, enmarcado en la licitación pública nacional e internacional 504-0015-LPU26, despertó un fuerte interés empresarial: en total se presentaron 20 oferentes que compiten por quedarse con la explotación, administración y mantenimiento de ocho corredores viales estratégicos.
Las tres trazas clave en territorio santafesino
En lo que respecta a Santa Fe, la privatización de los corredores impactará de manera directa en el transporte de cargas, la producción y la circulación diaria de vehículos a través de tres tramos fundamentales:
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Tramo Centro-Norte (Ruta 34): Con una extensión de más de 356 kilómetros, este corredor une a la provincia de Santa Fe con Santiago del Estero. Atraviesa localidades clave para la economía regional como Rafaela, Sunchales y Ceres, hasta llegar a La Banda y la capital santiagueña.
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Tramo Chaco-Santa Fe (Ruta 11): Comprende casi 500 kilómetros que van desde Santa Fe capital hacia el norte provincial, conectando con Resistencia y Corrientes. Se trata de uno de los sectores más calientes del mapa vial debido a los históricos reclamos de los usuarios por el severo deterioro de la calzada y la falta de mantenimiento.
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Tramo Centro: Involucra conexiones estratégicas de alto tránsito entre Santa Fe, Rosario y Córdoba, uniendo los principales nodos productivos de la región central con el litoral argentino.
Tarifas por peaje y control por resultados
Según explicaron desde Vialidad Nacional, las empresas interesadas presentaron sus propuestas divididas en dos partes. En este primer paso, se abrieron los sobres con la documentación técnica y los antecedentes de las firmas asociadas. En una etapa posterior se conocerán las ofertas del segundo sobre, el cual contiene la propuesta económica y, fundamentalmente, la tarifa de peaje que cada oferente pretende cobrar en las estaciones de carga.
La particularidad de este nuevo modelo radica en que las futuras concesionarias funcionarán sin ningún tipo de subsidio por parte del Estado nacional. A cambio, el sistema quedará bajo un estricto “control por resultados”, donde Vialidad Nacional se limitará a actuar como un organismo supervisor que deberá garantizar el cumplimiento de los contratos, las condiciones de seguridad vial y los estándares de mantenimiento de las calzadas.
Con esta iniciativa, la Casa Rosada busca dejar atrás el actual esquema de financiamiento público y reemplazarlo por un sistema financiado íntegramente por la inversión privada, con el objetivo declarado de mejorar el estado de las rutas nacionales a través del aporte directo de los usuarios.

