Un empresario hotelero de la provincia de Santa Fe quedó en el centro de una controversia luego de reparar por sus propios medios un tramo de la colectora de la autopista Rosario-Córdoba y recibir posteriormente una intimación de Vialidad Nacional para remover los arreglos realizados.
Se trata de Néstor Rozín, responsable del complejo Sol de Funes —actualmente denominado Radisson RED Funes—, ubicado a la altura del kilómetro 307,5 de la autopista, en jurisdicción de Funes.
El reclamo por el mal estado de la colectora
Según explicó el empresario en medios rosarinos, el acceso al hotel se encontraba en muy malas condiciones desde hacía tiempo y las gestiones realizadas ante Vialidad Nacional y la empresa concesionaria de la autopista no habían tenido respuesta.
Rozín sostuvo que la situación se volvió crítica ante la realización de eventos masivos programados en el complejo, por lo que decidió intervenir el camino utilizando maquinaria y materiales aportados de manera privada.
Para las tareas se emplearon piedras y maquinaria vial con el objetivo de tapar pozos y mejorar la transitabilidad de la colectora utilizada diariamente por huéspedes, trabajadores, proveedores y vecinos de la zona.
La intimación de Vialidad Nacional
Siete meses después de realizada la intervención, el empresario recibió una carta documento enviada por el 7° Distrito Santa Fe de Vialidad Nacional en la que se le exige “restituir el tramo a su estado original” en un plazo de diez días.
Desde el organismo nacional argumentaron que la obra fue ejecutada sin la aprobación definitiva correspondiente sobre una traza que se encuentra bajo jurisdicción nacional.
Fuentes vinculadas a Vialidad indicaron que el conflicto no radica únicamente en la intervención sobre la colectora, sino también en que no se habría completado toda la documentación técnica requerida y que los trabajos realizados habrían excedido lo originalmente presentado.
Además, señalaron que este tipo de autorizaciones contemplan controles sobre materiales utilizados, compactación, drenaje, pendientes y condiciones de seguridad vial.
“La municipalidad me exige accesibilidad y Vialidad no deja reparar”
Rozín cuestionó la decisión oficial y aseguró que la obra buscó resolver un problema de infraestructura que afectaba tanto al hotel como a otros usuarios de la zona.
“El privado invierte y después lo persiguen”, sostuvo el empresario, quien también remarcó que la colectora es responsabilidad del Estado y de la empresa encargada del mantenimiento de la autopista.
Según relató, durante el inicio de los trabajos personal de Vialidad intentó frenar la intervención, aunque luego permitió continuar con las tareas tras varias horas de diálogo.
El empresario aseguró además que buscará revertir la intimación y expresó su expectativa de alcanzar una solución administrativa con el organismo nacional.
Un conflicto que abrió debate
El caso generó repercusiones en la región y reavivó el debate sobre el estado de mantenimiento de rutas y colectoras nacionales, especialmente en sectores con alto tránsito vehicular.
En el entorno del complejo hotelero consideran que resulta contradictorio exigir la demolición de una obra que, aseguran, mejoró la circulación y la seguridad vial en la zona.

