El histórico reclamo por una nueva conexión vial entre las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé empieza a transformarse en realidad palpable. Las obras vinculadas a la construcción del nuevo puente continúan desarrollándose a buen ritmo y ya exhiben importantes transformaciones estructurales sobre la avenida Mitre, uno de los corredores neurálgicos que contempla el proyecto integral.
Actualmente, el epicentro de las tareas se localiza en la intersección de avenida Mitre y 9 de Julio, en jurisdicción santotomesina, sector donde las maquinarias pesadas iniciaron una nueva y ambiciosa etapa de intervención.
Adiós al cantero central y nueva carpeta asfáltica
Uno de los impactos visuales más notorios y comentados por los vecinos en los últimos días fue la remoción total del histórico cantero central que dividía las manos sobre avenida Mitre. La estructura ya forma parte del pasado para dar lugar al diseño definitivo de la traza urbana adaptada al caudal vehicular que demandará el viaducto.
En ese mismo espacio liberado, los operarios ya ejecutan el volcado y la nivelación de la nueva carpeta asfáltica, la cual funcionará formalmente como la rampa de ingreso y egreso al futuro puente que unirá ambas localidades.
Infraestructura y remoción de pavimento
Los frentes de trabajo no se detienen y ya lograron avanzar más allá de la intersección con calle 9 de Julio. Según se pudo constatar en el terreno, las excavadoras y los equipos técnicos comenzaron a remover el pavimento y las viejas capas de asfalto de la cuadra subsiguiente.
En paralelo a la pavimentación, se llevan adelante tareas subterráneas críticas para la durabilidad de la obra, tales como el entubado de desagües y la adecuación general de la infraestructura de servicios, indispensables para evitar anegamientos futuros en la zona de carga vehicular.
Un ritmo que sorprende a los vecinos
El ritmo sostenido de las cuadrillas es uno de los aspectos que más destacan tanto las autoridades locales como los ciudadanos que siguen de cerca el minuto a minuto del proyecto. A pesar de que las obras comenzaron hace apenas pocas semanas, el grado de avance y la transformación del paisaje urbano es notorio en cada uno de los sectores intervenidos.
Las tareas se desarrollan de manera diaria y continua —interrumpiéndose únicamente ante contingencias climáticas o jornadas festivas—, consolidando los plazos de una de las megaobras de infraestructura más esperadas y postergadas de la región para descomprimir definitivamente el colapsado Puente Carretero.


