Dos suboficiales de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional I fueron imputados este martes por la presunta sustracción de 1.500 dólares durante un procedimiento de control vehicular realizado en la ciudad de Santa Fe. La audiencia fue encabezada por el juez penal Sergio Carraro, mientras que la investigación está a cargo del fiscal Ezequiel Hernández.
Los efectivos, de 27 y 29 años e identificados por sus iniciales Pablo Tomás P. y Leandro Nahuel C., fueron imputados como coautores de los delitos de exacciones ilegales agravadas y hurto calificado por haber sido presuntamente cometidos por integrantes de una fuerza de seguridad.
Los acusados son asistidos por los abogados particulares Raúl Sartori y Jorge y Julio Palavidini. El próximo lunes, en un horario que aún debe ser fijado, se llevará adelante la audiencia en la que se resolverá el pedido de prisión preventiva formulado por la Fiscalía.
La acusación
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público de la Acusación, el hecho ocurrió el pasado 3 de julio, alrededor de las 19, cuando ambos policías interceptaron a un automovilista que circulaba junto a su hijo de dos años y medio.
Según la imputación, durante la requisa del vehículo los agentes encontraron dinero en pesos y dólares y habrían intimidado al conductor con la amenaza de detenerlo y dar intervención a la Secretaría de Niñez si no entregaba el efectivo.
Siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, el conductor entregó inicialmente 400 dólares que tenía a la vista sobre el estéreo del automóvil. Además, los policías habrían sustraído otros 1.100 dólares que permanecían guardados en un bolso debajo del asiento, sin que la víctima advirtiera la maniobra en ese momento.
Posteriormente, el hombre denunció lo ocurrido ante la Dirección Provincial de Asuntos Internos. A partir de esa presentación, los investigadores interceptaron a los efectivos y secuestraron la totalidad del dinero denunciado: 1.100 dólares en poder de uno de los agentes y los 400 restantes en poder del otro.
Otra imputación por presuntas vejaciones
Durante la audiencia, el fiscal Hernández también atribuyó a Pablo Tomás P. un segundo hecho ocurrido el 7 de junio en la ciudad de Santo Tomé.
Según la acusación, mientras prestaba funciones en un procedimiento relacionado con el presunto robo de una motocicleta, el suboficial habría golpeado con el puño y el codo en el rostro a un joven de 18 años durante una requisa.
La Fiscalía sostuvo que la víctima sufrió lesiones en el tabique nasal y en la región submandibular, con un tiempo estimado de recuperación de entre 21 y 25 días, por lo que el efectivo fue imputado además por el delito de vejaciones.
La situación procesal de ambos policías continuará el próximo lunes, cuando la Justicia analice el pedido de prisión preventiva presentado por el Ministerio Público de la Acusación.


