Una situación tan inesperada como insólita interrumpió este martes una nueva audiencia del juicio oral por la causa Cuadernos, cuando un hombre citado como testigo reveló que había sido convocado por error debido a una confusión con un homónimo.
El episodio ocurrió poco después de las 8.30 en la sala de audiencias de los tribunales federales de Comodoro Py. Tras ingresar al recinto, prestar juramento y brindar sus datos personales, el contador público Juan Carlos Santos, de 73 años, comenzó a responder las preguntas de la fiscalía.
Sin embargo, luego de negar que hubiera trabajado en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en 2018, interrumpió el interrogatorio con una frase que sorprendió a todos los presentes: “Se equivocaron de Juan Carlos Santos”.
La declaración obligó al presidente del Tribunal Oral Federal N° 7, Enrique Méndez Signori, a detener la audiencia para intentar esclarecer la situación. El magistrado le consultó si al momento de ser citado le habían explicado el motivo de su convocatoria.
El hombre respondió que nunca recibió una explicación y que únicamente fue notificado mediante un mensaje de WhatsApp. Incluso contó que se encontraba de viaje en el exterior junto a su hija y decidió regresar al país para cumplir con la citación judicial.
Durante el intercambio también aclaró que había trabajado en la entonces Dirección General Impositiva (DGI), aunque únicamente durante tres días y en 1979, sin relación con los hechos que se investigan en la causa.
El tribunal pidió disculpas
Confirmada la equivocación, el juez Méndez Signori reconoció que se trataba de un “malentendido” originado por la existencia de un homónimo y le ofreció disculpas al testigo antes de autorizarlo a retirarse de la sala.
No obstante, también le señaló que podría haber advertido previamente que no era la persona requerida por el tribunal. El hombre se despidió y abandonó el recinto sin realizar más declaraciones.
Posteriormente, la secretaria del tribunal explicó que la citación había sido enviada por WhatsApp junto con la información correspondiente al expediente, aunque el destinatario resultó ser el Juan Carlos Santos equivocado.
El episodio generó sorpresa entre quienes seguían la audiencia y obligó a reprogramar la declaración del verdadero testigo convocado en el juicio por la denominada causa Cuadernos.

