En un operativo conjunto, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe dispuso el despoblamiento preventivo y el retiro de la totalidad de los animales de un criadero ubicado en la localidad de Ibarlucea. La medida se tomó de manera urgente luego de que las tareas de trazabilidad epidemiológica confirmaran un foco de contagio de triquinosis originado en un porcino proveniente de dicho establecimiento.
El operativo, que involucró a un plantel de 18 cerdos de distintas categorías, fue coordinado por el Ministerio de Desarrollo Productivo en cumplimiento de las normativas vigentes (Resoluciones N° 01 y 02/09). Las acciones contaron con la colaboración estratégica del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el gobierno local, la Guardia Rural Los Pumas y el propio dueño del predio.
Para garantizar la seguridad alimentaria, se determinó la faena total del plantel bajo estrictos controles sanitarios. De este modo, se busca evaluar mediante análisis de laboratorio si existen otros animales afectados dentro del lote.
“La coordinación con organismos nacionales y locales garantiza que cada acción tenga respaldo técnico y transparencia, actuando rápidamente para proteger la salud de los santafesinos y fortaleciendo la seguridad alimentaria”, afirmó el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini.
Este procedimiento forma parte de un plan de contingencia más amplio que la provincia viene desplegando en diversas localidades frente a la aparición de brotes, el cual incluye auditorías en comercios, rigurosos controles de faena y campañas de concientización.
Refuerzo en el sistema de salud y control comercial
A raíz de la detección de estos casos, la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), bajo la órbita del Ministerio de Salud, intensificó las tareas de control y concientización. Asimismo, las autoridades emitieron una alerta a los equipos médicos de la región para sensibilizar la sospecha clínica, asegurar diagnósticos precoces y proceder al bloqueo inmediato de cualquier alimento sospechoso.
La triquinosis es una enfermedad zoonótica potencialmente grave. Los especialistas recuerdan que los síntomas iniciales suelen ser digestivos —como diarrea, dolor abdominal y náuseas—, pero luego pueden evolucionar hacia fiebre, intensos dolores musculares, inflamación de párpados y rostro, dolor ocular y cefalea. En los cuadros más severos, el parásito puede generar complicaciones cardíacas, pulmonares y neurológicas. Ante cualquiera de estas señales, se urge a la población a consultar de inmediato a un centro de salud.
Pautas clave para la prevención ciudadana
Las autoridades sanitarias advierten que el parásito de la triquinosis no es detectable a simple vista y no altera ni el olor, ni el sabor, ni el color de la carne, sumado a que los métodos tradicionales de salazón y ahumado no logran eliminarlo. Por este motivo, se solicita a la población extremar los cuidados, especialmente en el caso de las faenas familiares para consumo propio, donde resulta obligatorio enviar una muestra de carne a un laboratorio oficial para su análisis por el método de digestión artificial, único sistema avalado para detectar la presencia de las larvas. No se debe consumir ni procesar el alimento hasta obtener el resultado negativo.
Por otra parte, se recomienda enfáticamente adquirir chacinados y embutidos —como salamines o chorizos caseros— únicamente en comercios debidamente habilitados, verificando siempre que cuenten con el rótulo correspondiente. En paralelo, se desaconseja de forma rotunda la compra de alimentos a través de redes sociales, vendedores ambulantes o cualquier otro canal informal que no garantice su procedencia ni su trazabilidad, recordando siempre la importancia de cocinar la carne de cerdo de manera completa antes de su consumo.
Para consultar el listado de laboratorios oficiales habilitados en el territorio provincial o para obtener más información técnica al respecto, los ciudadanos pueden ingresar al sitio web oficial de la agencia sanitaria en www.assal.gov.ar/triquinosis.


