El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta por tormentas para el centro de la provincia de Santa Fe que regirá entre la noche de este sábado y la madrugada del domingo. Mientras que durante la noche el aviso será de nivel amarillo, en las primeras horas del domingo el organismo elevó el pronóstico a alerta naranja para los departamentos La Capital, Garay, San Jerónimo y San Justo.
De acuerdo con el reporte oficial, durante la noche del sábado el área será afectada por tormentas aisladas de variada intensidad, algunas de ellas fuertes o localmente severas. Los fenómenos podrán estar acompañados por intensa actividad eléctrica, ráfagas de viento, ocasional caída de granizo y abundantes precipitaciones en cortos períodos.
Para este período, el SMN estima acumulados de lluvia de entre 20 y 50 milímetros, aunque esos valores podrían superarse de manera puntual.
El panorama se intensificará durante la madrugada del domingo, cuando el alerta pasará a nivel naranja. En ese lapso se prevé el desarrollo de tormentas fuertes, algunas severas, con lluvias intensas, granizo de distintos tamaños, ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora y una importante actividad eléctrica. En este caso, los acumulados de precipitación se ubicarían entre 40 y 70 milímetros, con la posibilidad de registros superiores en algunos sectores.
Ante este escenario, la Municipalidad de Santa Fe difundió una serie de recomendaciones preventivas y pidió especialmente a los vecinos no sacar los residuos domiciliarios, con el objetivo de evitar que las bolsas obstruyan desagües y bocas de tormenta durante las lluvias.
Además, solicitó despejar balcones, patios y ventanas de objetos que puedan ser desplazados por el viento, resguardar materiales de construcción u otros elementos sueltos y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
En caso de registrarse inconvenientes, los ciudadanos podrán comunicarse con la línea gratuita de atención municipal 0800-777-5000.
Desde el SMN recordaron que un alerta amarillo implica la posibilidad de fenómenos con capacidad de ocasionar daños y complicaciones puntuales, mientras que un alerta naranja advierte sobre eventos meteorológicos peligrosos que pueden provocar importantes inconvenientes y afectar el normal desarrollo de las actividades, por lo que se recomienda extremar las medidas de precaución.


