Un hombre de 35 años debió ser derivado de urgencia al Hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe luego de ingresar al Hospital de Coronda con una manguera alojada en el esófago, en un episodio ocurrido durante el último fin de semana.
De acuerdo a Coronda Registrada, el hecho se habría producido el sábado al mediodía en la zona suburbana de Arocena, donde el hombre se encontraba junto a otra persona. Las primeras versiones indican que ambos estarían consumiendo estupefacientes cuando el paciente comenzó a presentar una severa dificultad para respirar.
La persona que lo acompañaba habría intentado asistirlo de manera improvisada. En ese contexto, el hombre se introdujo una manguera de riego por la garganta con la aparente intención de “intubarse” y, para facilitar el procedimiento, habría utilizado una rama como guía, lo que provocó que el elemento avanzara aún más hacia el interior de su cuerpo.
Al advertir la presencia de sangre, el acompañante se alarmó y allegados dieron aviso a la Policía y a los servicios de emergencia, que trasladaron al paciente al Hospital de Coronda.
El personal médico del efector realizó las primeras maniobras para estabilizar al hombre y, debido a la complejidad del cuadro, dispuso su derivación al Hospital José María Cullen, donde continuó recibiendo atención especializada.
Hasta el momento no se informó oficialmente cuál es el estado de salud del paciente. Tampoco fueron confirmadas las circunstancias en las que ocurrió el episodio ni si las personas involucradas se encontraban bajo los efectos de sustancias, un aspecto que forma parte de la investigación.
El caso volvió a poner de relieve los riesgos que implica intentar realizar procedimientos médicos sin la capacitación ni el equipamiento adecuados. La intubación es una práctica que solo debe ser llevada a cabo por personal especializado, ya que una maniobra incorrecta puede ocasionar lesiones graves e incluso comprometer la vida del paciente.

