Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió durante la madrugada de este domingo la región de Kanto, donde se encuentra Tokio, y generó alertas de emergencia en distintas zonas del este de Japón. Según los reportes de las autoridades, al menos 30 personas resultaron heridas en las prefecturas de Ibaraki, Chiba y Saitama.
El movimiento sísmico se registró alrededor de las 2 de la madrugada y fue percibido con intensidad en amplios sectores del área metropolitana de Tokio. También se sintió en las prefecturas de Saitama y Chiba.
El epicentro fue localizado en el sur de Ibaraki, al noreste de la capital japonesa, a unos 70 kilómetros de profundidad. La Agencia Meteorológica de Japón descartó la posibilidad de un tsunami.
La magnitud del movimiento activó los sistemas de alerta sísmica en teléfonos celulares y generó demoras en algunos servicios ferroviarios, especialmente en los trenes expresos que conectan Tokio con el aeropuerto de Narita y otras localidades del noreste del país. Los servicios de trenes bala Shinkansen, en tanto, continuaron funcionando con normalidad.
Daños y cortes de servicios
Entre los primeros daños registrados se informó la rotura de una tubería subterránea de agua en el distrito de Koto, en el este de Tokio, lo que provocó la salida de agua sobre una calle.
Además, alrededor de 460 viviendas quedaron temporalmente sin suministro eléctrico en distintos puntos de la capital, según informó el operador de la red de distribución.
Las autoridades iniciaron relevamientos en rutas, edificios, viviendas y otras infraestructuras para determinar si existen daños vinculados con el terremoto.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, informó que el Gobierno activó inmediatamente una sala de contacto en el Centro de Gestión de Crisis de la Oficina del Primer Ministro para recopilar información sobre posibles daños y coordinar la respuesta.
La mandataria también pidió a los habitantes de las zonas donde el movimiento se percibió con mayor intensidad que permanezcan atentos ante la posibilidad de nuevas sacudidas de magnitud similar.
Sin anomalías en las centrales nucleares
Tras el terremoto también se realizaron controles en las principales instalaciones nucleares de la región.
La central de Tokai 2 y las instalaciones de Fukushima informaron que no detectaron irregularidades como consecuencia del movimiento y que los niveles de radiación permanecieron dentro de los parámetros habituales.
El organismo regulador nuclear japonés indicó, además, que no recibió reportes de anomalías en alrededor de una docena de centrales nucleares y otras instalaciones que trabajan con materiales radiactivos.
Mientras tanto, las imágenes difundidas por la televisión pública japonesa mostraron que la circulación vehicular en Tokio y otras ciudades cercanas continuaba con relativa normalidad.
Japón, uno de los países con mayor actividad sísmica
El terremoto volvió a poner en primer plano la actividad sísmica de Japón, uno de los países más expuestos a este tipo de fenómenos debido a su ubicación sobre varias placas tectónicas.
Por ese motivo, el país cuenta con sistemas de alerta temprana y protocolos específicos para responder rápidamente ante terremotos, con controles sobre redes de transporte, suministro eléctrico, instalaciones industriales y centrales nucleares.
El movimiento de este domingo se produjo pocas semanas después de otro terremoto de magnitud 7,1 registrado en la zona de Kumamoto, en la isla de Kyushu, que dejó decenas de víctimas y numerosos daños materiales.
Las autoridades mantienen los relevamientos en las zonas afectadas por el nuevo sismo y recomiendan a la población permanecer atenta ante posibles réplicas.