La Justicia dictó la prisión preventiva para la mujer de 22 años acusada de matar a su hijo de seis años en la ciudad de San Justo. La medida fue dispuesta durante la audiencia imputativa y de medidas cautelares realizada este lunes, mientras avanza la investigación para determinar su estado de salud mental y su eventual imputabilidad.
La fiscal Laura Urquiza, en diálogo con Veo Noticias, confirmó que a la mujer se le atribuyó el delito de homicidio agravado por el vínculo, en relación con la muerte de su hijo ocurrida el pasado 19 de agosto.
Según explicó la representante del Ministerio Público de la Acusación, la Fiscalía solicitó que permanezca privada de su libertad para garantizar la realización de los estudios psicológicos y psiquiátricos correspondientes.
El objetivo de estas pericias será establecer si la acusada se encuentra actualmente en condiciones de afrontar un proceso penal y, fundamentalmente, si al momento del hecho tenía capacidad para comprender la criminalidad de sus actos.
La Junta de Salud Mental será determinante
La mujer permanecerá detenida en el Servicio Penitenciario mientras se desarrollan las distintas sesiones de la Junta de Salud Mental. La fiscal explicó que el Código Procesal establece que estos estudios deben realizarse con la mayor celeridad posible para determinar si la acusada es imputable o no y, a partir de allí, definir cómo continuará el proceso judicial.
“Hay que poder determinar su imputabilidad o no, para luego poder seguir adelante con el proceso de una u otra manera”, explicó Urquiza.
La fiscal también señaló que el estado de la mujer fue variando desde el momento del hecho hasta la actualidad y que los profesionales deberán realizar una evaluación técnica para establecer sus condiciones de salud mental.
Cómo ocurrió el homicidio
Durante la audiencia se conoció que, según la hipótesis de la Fiscalía, el niño murió como consecuencia de un estrangulamiento realizado de manera mecánica o manual.
Urquiza confirmó además que no existen antecedentes de denuncias previas por maltrato infantil ni por situaciones de violencia protagonizadas por la mujer.
Respecto de lo ocurrido al momento de la llegada de la Policía, la fiscal indicó que la acusada pronunció algunas palabras y realizó referencias vinculadas con cuestiones que la representante del MPA describió como “místicas”. Según explicó, la joven habría manifestado que lo ocurrido no había sido realizado por voluntad propia, sino que habría sido enviada o mandada por otra instancia.
La mujer participó de la audiencia y, de acuerdo con lo informado por la fiscal, se encontraba ubicada en tiempo, aunque presentaba una ubicación parcial en espacio.
Dos posibles escenarios para la investigación
El resultado de la Junta de Salud Mental será clave para definir el futuro judicial de la acusada.
Si los especialistas determinan que al momento del hecho no podía comprender la criminalidad de sus actos, la Justicia deberá evaluar las medidas de seguridad correspondientes para su tratamiento y recuperación.
En cambio, si la pericia concluye que comprendía lo que estaba haciendo y puede afrontar un proceso penal, la Fiscalía podrá avanzar con el pedido de las medidas cautelares correspondientes para que continúe detenida mientras se desarrolla la causa.
En ese escenario, por tratarse de un homicidio agravado por el vínculo, la pena prevista por el Código Penal es la prisión perpetua.
La investigación continúa
La fiscal Urquiza remarcó que la investigación permanece abierta y que se están desarrollando distintas medidas para reconstruir lo ocurrido. Hasta el momento se tomaron numerosos testimonios y fueron secuestrados teléfonos celulares que están siendo sometidos a peritajes.
Por ahora, la mujer de 22 años es la única persona privada de la libertad y acusada formalmente por el homicidio.
El Tribunal resolvió que continúe detenida en el Servicio Penitenciario mientras se aguardan las conclusiones de la Junta de Salud Mental, que serán determinantes para establecer los próximos pasos de la causa.