Uno de los principales interrogantes pasa por su motivación para encarar la reconstrucción del plantel. Después de casi ocho años al frente de la Selección y tras la reciente final del Mundial 2026, Scaloni deberá conducir un proceso marcado por el recambio de varios referentes. Lionel Messi y Nicolás Otamendi ya dejaron el seleccionado, mientras que Leandro Paredes también podría haber disputado sus últimos partidos.
A ese escenario deportivo se suman diferencias con la AFA. El cuerpo técnico y los jugadores mantienen reclamos económicos vinculados al pago de premios, una situación que genera malestar en un contexto de importantes ingresos para la entidad.
También persisten diferencias por la organización de los amistosos internacionales. Scaloni pretende enfrentar a rivales de mayor nivel competitivo, mientras que en los últimos tiempos la Selección disputó varios encuentros ante equipos de menor posición en el ranking FIFA. Los próximos compromisos todavía no fueron confirmados oficialmente, aunque aparecen como posibles adversarios Burkina Faso, Benín y Bolivia.
La negociación también podría verse condicionada por cambios dentro del cuerpo técnico. Walter Samuel, uno de los principales colaboradores de Scaloni, tendría decidido iniciar su carrera como entrenador principal, por lo que podría dejar su lugar en la estructura. Diego Placente aparece como una de las alternativas para reemplazarlo.
La decisión final dependerá de las conversaciones entre Scaloni, Tapia y el representante del entrenador, Matías Aldao. Si no hay acuerdo, los amistosos previstos para noviembre podrían marcar el cierre de la etapa del técnico al frente de la Selección.