Y Maravilla tiene además un vínculo familiar muy fuerte con nuestra provincia. Su mamá es oriunda de Tartagal, en el norte santafesino, y él mismo se definió como “medio santafesino”.
El excampeón destacó especialmente que los Juegos se desarrollen en Santa Fe, Rosario y Rafaela, y consideró fundamental que el Estado invierta en infraestructura para que los jóvenes puedan acercarse al deporte.
Pero también dejó una idea interesante: los Juegos no deberían terminar el 26 de septiembre cuando se apague la competencia.
Para Martínez, toda la infraestructura que queda debe servir para empezar a formar hoy a los deportistas que dentro de 10 o 15 años puedan competir de igual a igual con las principales potencias del mundo.
Y hubo también un mensaje directo para los atletas argentinos que participarán de los Suramericanos: “Que lo den absolutamente todo, que no se guarden nada”.
Maravilla sostuvo que una medalla es importante, pero que con el paso del tiempo el deportista tiene que poder mirar hacia atrás y saber que entregó todo lo que tenía.
Ahora bien, cuando habló específicamente del boxeo argentino, fue bastante más crítico.
Martínez aseguró que el deporte atraviesa “una época convulsa”, habló de un boxeo que está estancado desde hace varios años y reclamó renovación dirigencial, nuevas ideas y también mayor trabajo desde los gimnasios de los barrios.
Y justamente el boxeo tendrá un lugar importante en estos Juegos Suramericanos.
La competencia se desarrollará del 13 al 18 de septiembre en el nuevo Estadio Invencible de Rafaela, con categorías masculinas y femeninas.
Así que una voz más que autorizada para palpitar lo que viene: Sergio Maravilla Martínez, uno de los grandes campeones que tuvo el boxeo argentino y, desde su historia familiar, también un poquito santafesino.