Corea del Norte volvió a exhibir su poderío militar con la presentación del Hwasong-20, un misil balístico intercontinental al que se le atribuye un alcance de hasta 15.000 kilómetros. La demostración se realizó en un museo dedicado a los avances de la industria de defensa del país y estuvo encabezada por el líder norcoreano, Kim Jong-un.
La exhibición incluyó representaciones gráficas del alcance potencial del armamento, que abarcaría gran parte de Estados Unidos y distintas regiones del mundo. No obstante, la cifra difundida constituye una estimación y no una capacidad confirmada de manera independiente.
Por qué Argentina quedaría fuera del radio de alcance
De acuerdo con el análisis del especialista en defensa Andrei Serbin Pont, la ubicación geográfica de Argentina explica por qué el país quedaría fuera del radio de 15.000 kilómetros calculado desde Corea del Norte.
La distancia entre ambos territorios es determinante: mientras buena parte del hemisferio norte quedaría dentro de la proyección, Argentina, Chile, Perú y gran parte de Brasil permanecerían fuera de ese perímetro. En cambio, países del norte sudamericano, como Colombia, Venezuela y Guyana, sí ingresarían en la zona estimada.
El especialista también advirtió que el alcance definitivo del misil todavía es incierto. Por eso, el mapa presentado durante la exhibición debe interpretarse como una proyección y no como una delimitación exacta de sus capacidades operativas.
Además, la situación podría cambiar si se utilizaran plataformas de lanzamiento diferentes. Un misil disparado desde un submarino, por ejemplo, podría reducir considerablemente la distancia hasta determinados objetivos, según la ubicación desde la que fuera lanzado.
Una demostración de fuerza frente a Estados Unidos
La presentación del Hwasong-20 se produjo en un contexto de tensiones con Washington y Seúl, y antes de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para noviembre en China.
La exhibición fue interpretada por analistas como una demostración de fuerza destinada a reforzar la posición negociadora de Pyongyang ante la posibilidad de un nuevo encuentro entre Kim Jong-un y el presidente estadounidense, Donald Trump.
En paralelo, Corea del Norte informó sobre pruebas de misiles balísticos tácticos, mientras que Corea del Sur reportó nuevos lanzamientos. Estos ensayos corresponden a sistemas distintos del misil intercontinental exhibido.
El desarrollo armamentístico norcoreano también está vinculado con su estrategia de disuasión nuclear. En este escenario, la posesión de armas capaces de alcanzar objetivos a grandes distancias funciona como una herramienta de presión frente a sus adversarios.
Aunque Argentina quedaría fuera del alcance estimado del Hwasong-20 lanzado desde territorio norcoreano, la exhibición vuelve a poner en evidencia la dimensión internacional de la carrera armamentística y los riesgos que implica una eventual escalada militar.