El Gobierno nacional reglamentó la ampliación de los subsidios eléctricos para las regiones con temperaturas elevadas y definió cómo se aplicarán los nuevos bloques de consumo bonificable en Santa Fe. La medida, establecida por la Secretaría de Energía mediante la Resolución 300/2026, alcanza a diez departamentos de la provincia y establece límites diferenciales entre noviembre y abril.
La normativa fue publicada en el Boletín Oficial el 27 de octubre y modifica los consumos base contemplados en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El objetivo es reconocer la mayor demanda de electricidad que tienen los hogares de las zonas cálidas durante los períodos de altas temperaturas, especialmente por el uso de equipos de refrigeración.
El nuevo esquema distingue dos categorías: “muy cálido” y “cálido”. En la primera, el bloque de consumo bonificable será de hasta 500 kilovatios hora (kWh) mensuales durante los seis meses comprendidos entre noviembre y abril. En la segunda, el límite llegará a 370 kWh en diciembre, enero y febrero, y será de 300 kWh en noviembre, marzo y abril.
La ampliación forma parte de una medida nacional que comprende a 2.371.941 usuarios residenciales de 15 provincias. Sin embargo, la cantidad de hogares santafesinos que accederán efectivamente a la bonificación no fue precisada y dependerá de las condiciones de inclusión en el régimen SEF.
Los departamentos de Santa Fe alcanzados
La reglamentación establece dos grupos dentro del territorio provincial. Los departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado fueron incorporados a la categoría “muy cálido”. Para esos hogares, el consumo base bonificable será de hasta 500 kWh por mes entre noviembre y abril.
En tanto, La Capital, Garay, San Javier, San Justo, San Cristóbal, Castellanos y Las Colonias quedaron comprendidos en la categoría “cálido”. En esos departamentos, el límite será de 300 kWh durante noviembre, marzo y abril, y de 370 kWh en diciembre, enero y febrero.
Los nueve departamentos restantes de Santa Fe continúan dentro de la categoría general, denominada “Resto”, sin los bloques diferenciales previstos para las zonas cálidas.
Para esos usuarios, el esquema general contempla bloques de consumo base que varían según el mes. Además, una resolución posterior de la Secretaría de Energía estableció para noviembre un bloque de 200 kWh en la categoría “Resto” y una bonificación extraordinaria del 25% para los usuarios residenciales incluidos en el SEF.
Cuánto aumenta el consumo bonificable
La modificación tiene un impacto diferente según la categoría climática. En las zonas “muy cálidas”, el esquema anterior contemplaba hasta 550 kWh mensuales bonificables durante diciembre, enero y febrero, mientras que en noviembre, marzo y abril el límite era de 150 kWh.
Con la nueva disposición, el bloque pasa a ser de 500 kWh mensuales durante los seis meses. De esta manera, el volumen acumulado potencialmente bonificable aumenta de 2.100 a 3.000 kWh por hogar en ese período: son 900 kWh adicionales, equivalentes a una suba del 42,9%.
En las zonas “cálidas”, se mantienen los 370 kWh mensuales de diciembre a febrero, pero el límite para noviembre, marzo y abril sube de 150 a 300 kWh. Así, el consumo acumulado bonificable pasa de 1.560 a 2.010 kWh, un incremento del 28,8%.
Estos porcentajes reflejan la ampliación del volumen de electricidad que puede recibir bonificaciones, pero no representan un descuento equivalente en el importe final de la factura. El beneficio se aplica sobre los bloques establecidos y alcanza a los hogares que cumplen las condiciones del régimen nacional de subsidios.
La reglamentación y el alcance del beneficio
La Resolución 300/2026 actualiza los consumos base diferenciales para las zonas bioambientales “Muy cálido” y “Cálido”, pero no modifica la delimitación geográfica de esas categorías. Para definirlas, la Secretaría de Energía tomó como referencia la clasificación de la norma IRAM 11603:2012 y la información técnica de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).
La ampliación se concretó luego de presentaciones realizadas por provincias y entidades de las regiones afectadas, que plantearon el impacto de las altas temperaturas sobre la demanda eléctrica residencial.
El cambio también se produjo en el contexto de las negociaciones entre el Gobierno nacional y los gobernadores por la reforma del régimen de Zona Fría, que redujo el alcance territorial de los subsidios al gas natural. Durante ese debate, las provincias reclamaron un tratamiento diferencial para los hogares que enfrentan temperaturas elevadas y necesitan mayor consumo eléctrico para refrigeración.
A diferencia del régimen de Zona Fría, que cuenta con un fondo específico financiado mediante un recargo sobre el consumo de gas, la ampliación de los bloques eléctricos no crea un fondo propio. Modifica los límites de consumo que pueden recibir bonificaciones dentro del sistema nacional de Subsidios Energéticos Focalizados.
Por el momento, la reglamentación no detalla cuántos hogares de Santa Fe recibirán efectivamente el beneficio ni cuál será el impacto económico de la ampliación sobre las facturas. La bonificación dependerá de la categoría climática del departamento, del consumo registrado y de las condiciones de acceso al régimen SEF.