La muerte de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, conmocionó al fútbol español y dejó especialmente afectados a los integrantes de los dos equipos que protagonizaron el encuentro ante el FC Andorra. Uno de los más golpeados por la noticia es Jesús Owono, el arquero del conjunto andorrano que participó de la acción en la que se produjo el choque que terminó con la vida del futbolista.
El guardameta, de 25 años y oriundo de Guinea Ecuatorial, atraviesa un difícil momento personal desde lo ocurrido. Según trascendió desde su entorno, al finalizar el partido fue visto llorando y rezando en el vestuario, mientras esperaba novedades sobre el estado de salud de De Miguel.
Antes de conocerse el fallecimiento, Owono tenía la intención de comunicarse con el delantero y sus familiares para disculparse por lo sucedido, expresarles su apoyo y ponerse a disposición. Su voluntad era mantener primero ese contacto en privado, antes de realizar cualquier declaración pública.
Sin embargo, la muerte del jugador del Tenerife cambió por completo el escenario. La noticia provocó una profunda conmoción en el plantel del Andorra, que durante el regreso a su país permaneció pendiente de las novedades que llegaban desde el hospital.
El impacto de la tragedia y los mensajes en redes sociales
La situación también tuvo consecuencias para Owono en las redes sociales. El arquero recibió numerosos mensajes ofensivos y terminó cerrando su cuenta de Instagram. Además, al retirarse del campo de juego había sido insultado por algunos aficionados, que le gritaron «asesino».
Desde su entorno, en tanto, buscaron remarcar que no hubo intención de provocar daño en la acción y describieron al futbolista como una persona amable y sin maldad.
El FC Andorra también expresó públicamente su pesar por la muerte del delantero. «Con el corazón roto y devastados, queremos mandar nuestro más sincero pésame a la familia de Jesús de Miguel, a todos sus compañeros, amigos y al CD Tenerife», manifestó la institución en sus redes sociales.
Mientras tanto, la delegación del equipo andorrano siguió de cerca la evolución del jugador durante el regreso desde Tenerife. El director deportivo, Jaume Nogués, y un integrante de los servicios médicos mantuvieron contacto con el club canario para recibir información sobre su estado.
La tragedia dejó una profunda huella en ambos planteles y volvió a poner en primer plano las consecuencias humanas de un episodio ocurrido durante una competencia deportiva.