En el marco de su visita apostólica a la región, el papa León XIV encabezó este sábado su primera misa multitudinaria en Uruguay. El acto litúrgico tuvo lugar en la ciudad de Paysandú, donde miles de personas de distintos puntos de la región se congregaron para escuchar el mensaje del pontífice centrado en la fraternidad, la fe y la comunidad.
Durante su homilía, el Santo Padre apeló a potentes símbolos culturales y geográficos locales para transmitir su enseñanza pastoral, resaltando el valor de la unidad y el encuentro entre los pueblos.
El mate como icono de fraternidad y la metáfora del puente
Uno de los momentos más cercanos de la celebración se produjo cuando León XIV se refirió al mate como un elemento profundamente arraigado en la identidad rioplatense y sudamericana:
“El mate está en cada reunión de amigos; esa bebida tan típica de Sudamérica, cuyo significado pueden explicar mucho mejor que yo. También hasta Roma ha llegado el mate”, expresó el pontífice ante la ovación de la multitud.
Asimismo, al tomar como referencia el puente internacional General Artigas —que une a la ciudad uruguaya de Paysandú con la provincia argentina de Entre Ríos—, el Papa remarcó la importancia de las conexiones humanas y espirituales: “Qué importante es ser constructor de puentes. Esa es la vocación a la que todos estamos llamados”, afirmó, al tiempo que advirtió que “es necesario que el puente tenga buenos cimientos para que no sucumba ante la fuerza del viento y las aguas”.
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La Iglesia como comunidad y el llamado a dar testimonio
Para profundizar en la dimensión comunitaria de la vida cristiana, el Papa comparó a los integrantes de la Iglesia con las palmeras características de la geografía local. “No crecen aisladas, son muchas, no están solas ni aisladas. La Iglesia es una comunidad de hermanos que une raíces. Sus fieles elevan la mirada para alabar a Cristo”, sostuvo.
Finalmente, León XIV exhortó a los presentes a permanecer firmes en sus convicciones y a dar razones de su fe frente a quienes lo requieran, instando a la comunidad a no dejarse arrastrar por doctrinas ajenas a la tradición evangélica y a fortalecer diariamente los lazos comunitarios.