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A un año de la muerte de la “Locomotora” Oliveras: el legado imborrable de una pionera del boxeo argentino

La ex campeona mundial falleció el 28 de julio de 2025, a los 47 años, dejando una huella imborrable en el deporte. Dueña de una carrera llena de récords, fue una de las grandes impulsoras del boxeo femenino y una referente en la lucha por la igualdad de oportunidades para las mujeres sobre el ring.

28 de julio de 2026


Este 28 de julio se cumple un año de la muerte de Alejandra “Locomotora” Oliveras, una de las máximas figuras de la historia del boxeo femenino argentino. Dueña de una personalidad arrolladora dentro y fuera del ring, la jujeña construyó una carrera que trascendió los títulos mundiales y la convirtió en un símbolo de perseverancia, superación y defensa de los derechos de las mujeres en el deporte.

Nacida en Jujuy, pero criada desde pequeña en Córdoba, Oliveras encontró en el boxeo un camino inesperado. Antes de comenzar a entrenarse de manera profesional, su primer contacto con los guantes fue en una improvisada pelea organizada en una plaza de barrio, una experiencia que despertó una vocación que terminaría cambiando su vida.

Con apenas 20 años y siendo madre de dos hijos, decidió dedicarse de lleno al deporte. Lo que comenzó como un desafío personal terminó convirtiéndose en una trayectoria histórica. Como profesional disputó 38 combates, con un saldo de 33 victorias, tres derrotas y dos empates, números que la posicionaron entre las mejores boxeadoras argentinas de todos los tiempos.

Uno de los momentos más trascendentes de su carrera llegó el 20 de mayo de 2006, cuando derrotó por nocaut a la mexicana Jackie Nava en Tijuana y se consagró campeona mundial supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Aquella victoria tuvo un valor especial: Oliveras se convirtió en la primera boxeadora argentina en ganar un combate por un título mundial fuera del país, en una época en la que el boxeo femenino todavía luchaba por conseguir reconocimiento y espacio.

Sin embargo, el episodio que más marcó su carrera no fue una victoria, sino una derrota. En 2008 perdió por puntos frente a Marcela “La Tigresa” Acuña en el estadio Luna Park, en una pelea que consideró injusta hasta el final de sus días. Oliveras sostuvo siempre que el resultado la perjudicó y lamentó que nunca pudiera concretarse la revancha que ambas habían firmado.

La rivalidad con Acuña excedió lo estrictamente deportivo. Oliveras fue una crítica constante de las diferencias que existían entre hombres y mujeres en el boxeo profesional. Reclamó durante años mejores bolsas, igualdad de condiciones y combates con la misma duración que los masculinos, convirtiéndose en una de las voces más firmes en favor de la profesionalización del boxeo femenino en Argentina.

Su legado, sin embargo, fue mucho más amplio que sus conquistas deportivas. Con un estilo frontal y un discurso motivacional que la acercó a miles de personas, la “Locomotora” se transformó en una figura popular que inspiró a nuevas generaciones de deportistas a perseguir sus sueños sin importar las dificultades.

A un año de su fallecimiento, su nombre continúa ocupando un lugar de privilegio en la historia del deporte argentino. Sus títulos, sus récords y su permanente lucha por abrirles camino a otras mujeres mantienen vivo el recuerdo de una campeona que hizo honor al apodo que la acompañó durante toda su vida: una verdadera “Locomotora”, capaz de derribar barreras dentro y fuera del ring.