La Justicia condenó al ex subjefe de la Comisaría 8ª de Santa Fe, Roque Oscar Romero, por su participación en un caso de extorsión contra un joven en la zona norte de la ciudad. El ex efectivo admitió su culpabilidad en un juicio abreviado por el delito de exacciones ilegales.
La investigación fue llevada adelante por el fiscal Ezequiel Hernández, de la Unidad de Delitos Complejos, y la condena fue homologada por el juez penal Pablo Busaniche. El magistrado le impuso a Romero tres años de prisión de ejecución condicional, seis años de inhabilitación absoluta para ejercer funciones policiales y una multa de dos millones de pesos.
El fallo se suma a las condenas previas de los otros dos policías implicados, Germán Noval y Patricio Piacenza, quienes ya habían sido sentenciados por el mismo hecho. Durante la audiencia se destacó que Romero tenía un rol jerárquico clave y fue determinante en la intimidación a la víctima.
El caso se inició cuando el joven acudió a uno de los agentes en busca de ayuda por una motocicleta secuestrada, pero en lugar de recibir asistencia fue inducido a realizar una denuncia falsa. Esa situación fue utilizada luego por los uniformados para amenazarlo y exigirle un pago de un millón de pesos a cambio de no avanzar con su detención.
Según la investigación, Romero utilizó su posición como subjefe para reforzar la presión sobre la víctima, a quien le advirtió que podría enfrentar hasta 15 años de prisión si no accedía a las exigencias. Posteriormente, lo derivó a sus cómplices para concretar el pago.
La maniobra fue denunciada ante Asuntos Internos, lo que permitió organizar un operativo con entrega controlada de dinero. El procedimiento terminó con el hallazgo del efectivo oculto dentro de la dependencia policial y la detención en flagrancia de los implicados.
Si bien Romero no fue arrestado en ese momento, el testimonio de la víctima resultó clave para su identificación, especialmente a través de una rueda de reconocimiento en la que fue señalado sin dudas.
Durante el proceso, la víctima manifestó temor hacia el ex subjefe debido a su posición dentro de la fuerza, por lo que el juez dispuso medidas de protección, incluyendo la prohibición de acercamiento y contacto.
Con esta resolución, la Justicia dio por cerrado el caso que involucró a tres efectivos de la fuerza en un esquema de extorsión que se valió de su función pública para cometer el delito.


