Desde el 1 de septiembre, la empresa recibió alrededor de 14 denuncias de vecinos que sufrieron la sustracción de elementos de sus gabinetes de gas, una situación que no solo provoca interrupciones en el suministro, sino que también puede generar importantes riesgos para la seguridad.
Andrés Romagnoli, gerente de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de Litoral Gas, explicó que el fenómeno comenzó a intensificarse recientemente.
“En Santa Fe no solía pasar tanto esto, pero en este mes hubo un crecimiento en este tipo de hechos”, señaló el representante de la distribuidora.
Qué buscan los delincuentes y por qué es peligroso
Los robos se concentran principalmente en los flexibles de cobre que conectan la válvula de servicio con el regulador de presión, elementos que se encuentran dentro de los gabinetes instalados en el frente de las viviendas.
El principal objetivo de quienes cometen estos delitos es sustraer el cobre para su posterior comercialización. Sin embargo, la manipulación indebida de las conexiones puede provocar pérdidas de gas y dejar expuestos a situaciones de peligro tanto a los habitantes de las viviendas como a quienes circulan por la vía pública.
Desde Litoral Gas explicaron que, en algunos casos, los propietarios descubren el robo cuando se quedan sin suministro. En otros, la primera señal de alerta es la presencia de olor a gas en el exterior del domicilio.
Romagnoli advirtió que esta última situación requiere especial atención, ya que puede indicar que la persona que sustrajo el material dejó una fuga activa en la instalación.
“Quiere decir que quien estuvo manipulando de manera irregular el gabinete dejó una fuga en la puerta de la casa, en la vía pública, lo que reviste siempre una situación de seguridad complicada”, explicó.
Una modalidad que ya había tenido un pico en 2023
El representante de la distribuidora recordó que durante 2023 se había registrado un aumento de robos similares, aunque posteriormente la cantidad de hechos disminuyó.
Ahora, la reiteración de denuncias en un período relativamente corto volvió a encender las alertas.
En ese sentido, Romagnoli sostuvo que el problema no se limita a quienes sustraen los componentes, sino que también involucra a los circuitos de compra y venta del material robado.
“Hay alguien que compra ese cobre, hay alguien que hace negocio con esto y es justamente lo que hay que desarticular”, manifestó.
Además, indicó que Litoral Gas mantiene tareas de coordinación con el Ministerio de Seguridad de Santa Fe para abordar la problemática y avanzar en medidas que permitan prevenir estos delitos.
Qué hacer si roban los caños de gas de una vivienda
Ante la detección de un robo o daño en las instalaciones, Litoral Gas recomendó evitar cualquier tipo de manipulación y comunicarse inmediatamente con la empresa para solicitar una revisión.
El teléfono de emergencias es el 0800-777-5427, especialmente importante cuando se percibe olor a gas o se sospecha de una fuga.
Personal de la distribuidora debe verificar el estado de los componentes bajo su responsabilidad y comprobar que no existan pérdidas que comprometan la seguridad.
Si el robo o los daños afectan la instalación interna de la vivienda, será necesario recurrir a un gasista matriculado para realizar las reparaciones correspondientes antes de solicitar la reconexión del servicio.
Desde la empresa insistieron en que los vecinos no deben intentar reparar por sus propios medios las conexiones dañadas, debido al riesgo de agravar una eventual fuga.
En caso de percibir olor a gas, también es fundamental evitar encender llamas, accionar interruptores eléctricos o utilizar elementos que puedan generar chispas, y alejarse del sector afectado hasta que intervenga personal especializado.
La reiteración de estos robos plantea así una doble preocupación: el perjuicio económico y las interrupciones del servicio que sufren los usuarios, pero fundamentalmente el peligro que genera la manipulación clandestina de instalaciones de gas en zonas residenciales.