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El conflicto entre Estados Unidos e Irán vuelve a sacudir al mercado petrolero

El crudo registró una fuerte suba este lunes luego de nuevos ataques entre Washington y Teherán. La incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial, volvió a generar preocupación entre los mercados.

31 de agosto de 2026


El precio del petróleo comenzó la semana con una marcada suba, impulsado por la nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre cuándo podrá reabrirse plenamente el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de energía.

Los futuros del Brent avanzaron 2,51%, hasta los 90,31 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganó 2,19% y alcanzó los 85,23 dólares.

El movimiento se produjo después de una nueva jornada de ataques en Medio Oriente. Durante el domingo, fuerzas estadounidenses atacaron dos plataformas de lanzamiento ubicadas en la isla iraní de Larak, en el estrecho de Ormuz. En respuesta, Irán afirmó haber atacado dos bases aéreas estadounidenses, una ubicada en Jordania y otra en Emiratos Árabes Unidos.

La escalada ocurre cuando el conflicto entre ambos países atraviesa su sexto mes y mientras continúan estancadas las negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo que permita restablecer el tránsito normal por el estratégico paso marítimo.

Ormuz, nuevamente en el centro de la preocupación

El estrecho de Ormuz volvió a convertirse en uno de los principales focos de atención para los mercados energéticos. Antes del comienzo de la guerra, a finales de febrero, por esa vía circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada puede tener un impacto significativo sobre la oferta y los precios internacionales.

La actividad marítima en la zona también mostró señales de deterioro. Datos de transporte indicaron que durante el último fin de semana el tránsito de buques mercantes se redujo considerablemente, con apenas cinco embarcaciones visibles por día atravesando el estrecho.

Además, el Servicio de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido informó que un buque cisterna fue alcanzado por un proyectil mientras navegaba por la zona durante el sábado.

Para Suvro Sarkar, jefe de investigación energética de DBS, el escenario actual apunta más a una confrontación contenida que a una escalada permanente, aunque cada nuevo episodio de violencia demora las posibilidades de reapertura de Ormuz.

El analista también advirtió que las perspectivas de una reanudación de las negociaciones entre Washington y Teherán se deterioraron. En ese contexto, estimó que el petróleo podría mantenerse en una franja de entre 85 y 95 dólares por barril, siempre que no se produzca un agravamiento significativo de la situación en el estrecho.

Nuevas sanciones y presión sobre el mercado

La tensión militar estuvo acompañada por nuevas advertencias desde Washington. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipó que Estados Unidos podría imponer nuevas sanciones secundarias contra Irán cada semana para incrementar la presión económica sobre el gobierno de Teherán.

En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que el petróleo proveniente de un acuerdo alcanzado recientemente con Venezuela será destinado a recomponer la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, que se encuentra en uno de sus niveles más bajos de las últimas cuatro décadas.

Pese al repunte registrado este lunes, tanto el Brent como el WTI se encaminan a cerrar agosto con leves pérdidas. La semana pasada, ambos contratos habían retrocedido más de 4%, poniendo fin a una racha de tres semanas consecutivas de subas.

La tensión también impacta en los mercados financieros

El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente se sumó a otro factor de presión para los mercados internacionales: las expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Las principales bolsas asiáticas operaron a la baja luego de que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, planteara cautela frente a la evolución de la inflación y señalara que el organismo necesita contar con mayores certezas antes de modificar su política monetaria.

Durante un discurso en el simposio de Jackson Hole, Warsh advirtió sobre la persistencia de la inflación, que se ubica en 3,7%, por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.

El funcionario evitó anticipar una decisión sobre las tasas de interés, aunque sus declaraciones reforzaron entre los inversores la posibilidad de que la política monetaria estadounidense se mantenga restrictiva durante más tiempo.

Así, el mercado comenzó la semana condicionado por una combinación de factores: la escalada militar en Medio Oriente, la incertidumbre sobre el tránsito por Ormuz, el riesgo de nuevas sanciones y las dudas sobre el rumbo de las tasas estadounidenses.