El dólar oficial interrumpió este martes la racha alcista que mantenía desde hacía cinco ruedas y registró una leve baja, aunque continuó operando cerca de los $1.480.
En el mercado mayorista, la divisa cerró en $1.477,50 para la venta, acumulando una caída de apenas 50 centavos en los dos primeros días de la semana. En lo que va de julio, el tipo de cambio oficial prácticamente no mostró variaciones, mientras que en todo 2026 acumula una suba del 1,8%, muy por debajo de la inflación registrada durante el primer semestre.
Por su parte, el dólar minorista finalizó en $1.450 para la compra y $1.500 para la venta en el Banco Nación, mientras que el promedio informado por el Banco Central se ubicó en $1.498,40. En el mercado paralelo, el dólar blue cerró en $1.545, en tanto que el MEP cotizó en torno a $1.508 y el contado con liquidación (CCL) en $1.566.
Crece el interés por las inversiones en pesos
Más allá del comportamiento del dólar, los analistas coinciden en que durante las últimas semanas volvió a crecer el atractivo de los instrumentos financieros en moneda local.
La desaceleración de la inflación y las tasas de interés positivas favorecieron el denominado carry trade, reduciendo la demanda de cobertura cambiaria y fortaleciendo las colocaciones en pesos.
Esta tendencia también quedó reflejada en la última licitación del Tesoro, donde el Gobierno logró renovar más del 100% de los vencimientos y colocó Letras Capitalizables (Lecap) con una tasa efectiva anual cercana al 25,6%.
Desde distintas consultoras señalaron que la combinación entre el elevado nivel de renovación de la deuda en pesos y las compras de divisas realizadas por el Banco Central contribuyó a sostener la estabilidad cambiaria durante las últimas semanas.
Expectativa por la calificación de Moody’s
El mercado también sigue de cerca una posible mejora en la nota crediticia de la Argentina por parte de la calificadora Moody’s, un factor que podría impulsar los activos financieros y reducir el riesgo país.
Especialistas consideran que, si el indicador logra perforar el umbral de los 400 puntos básicos, el país podría mejorar sus condiciones de acceso al financiamiento internacional.
En ese contexto, también fue bien recibida por los mercados la intención del Gobierno de avanzar con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, orientada a fortalecer la autonomía de la entidad y limitar el financiamiento monetario del Tesoro.
El escenario internacional sigue siendo un factor clave
A pesar de la estabilidad que mostró el mercado cambiario en las últimas semanas, los analistas mantienen la cautela por el contexto externo.
La evolución del conflicto en Medio Oriente, la suba del precio internacional del petróleo y la volatilidad de los mercados financieros continúan siendo variables que podrían influir sobre el comportamiento del dólar y de los activos argentinos.
No obstante, algunos especialistas consideran que un precio más elevado del crudo también podría favorecer el ingreso de divisas al país, mientras que la reciente debilidad del dólar a nivel global permitió que monedas emergentes, como el peso argentino y el real brasileño, mostraran un desempeño relativamente favorable.
Con este panorama, los inversores seguirán atentos a la evolución de los mercados internacionales, la política monetaria del Banco Central y las definiciones sobre la calificación crediticia de la Argentina, factores que podrían marcar el rumbo del tipo de cambio en las próximas semanas.

