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El Gobierno enviará al Congreso un nuevo proyecto de “Inocencia Fiscal” para incentivar el uso de los dólares no declarados

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una nueva versión de la iniciativa con cambios para brindar mayor seguridad jurídica a quienes adhieran al régimen. El objetivo es promover la incorporación al sistema financiero de los dólares que permanecen fuera del circuito formal.

22 de julio de 2026


El Gobierno nacional anunció este miércoles que enviará al Congreso un nuevo proyecto de Ley de “Inocencia Fiscal”, una iniciativa que busca facilitar la incorporación al sistema financiero de los dólares que los argentinos mantienen fuera del circuito formal y otorgar mayores garantías legales a quienes decidan adherirse al régimen.

El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante una conferencia de prensa en la que defendió la iniciativa y sostuvo que mantener los ahorros en efectivo fuera del sistema financiero representa una pérdida de valor con el paso del tiempo.

“Tener los dólares debajo del colchón es un muy mal negocio”, afirmó el funcionario, al argumentar que la inflación en Estados Unidos también reduce el poder adquisitivo de esa moneda.

Cambios en el proyecto

Según explicó Caputo, la nueva propuesta mantiene el espíritu de la ley aprobada por el Congreso en diciembre, aunque incorpora modificaciones para responder a observaciones realizadas por especialistas en materia tributaria.

Uno de los principales objetivos de los cambios es brindar mayor seguridad jurídica a los contribuyentes que ingresen al régimen, especialmente ante la posibilidad de futuras modificaciones normativas.

La decisión de enviar una nueva versión surgió luego de los planteos realizados por contadores y tributaristas, quienes advirtieron que la legislación vigente presenta algunos puntos que podrían generar incertidumbre para quienes decidan regularizar fondos.

Qué modificaciones incorpora

Entre las modificaciones previstas, el proyecto redefine los criterios para determinar cuándo existe una “discrepancia significativa” en materia tributaria.

La iniciativa establece que esa situación se configurará cuando la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) detecte diferencias superiores al 15% en el impuesto determinado o en la reducción de quebrantos impositivos. Además, fija un umbral mínimo para evitar exclusiones del régimen por diferencias de escasa magnitud.

Otra de las novedades es que los grandes contribuyentes podrán adherirse al régimen, aunque no tendrán la posibilidad de declarar dólares en efectivo.

El objetivo del Gobierno

El Gobierno considera que el programa puede convertirse en una herramienta para incrementar la liquidez del sistema financiero y estimular la inversión.

Según estimaciones del Banco Central, los argentinos mantienen fuera del sistema bancario alrededor de 170.000 millones de dólares, recursos que el Ejecutivo busca canalizar hacia la economía formal.

Caputo sostuvo que la intención es que esos fondos puedan destinarse a inversiones y contribuir al financiamiento de la actividad económica, aunque evitó precisar qué porcentaje de esos recursos debería incorporarse al sistema para considerar exitoso el programa.

Adhesión de las provincias

Otro de los puntos abordados durante la presentación fue la participación de las provincias en el nuevo régimen.

Especialistas que participaron de la conferencia señalaron que el proyecto no contempla sanciones para las jurisdicciones que decidan no adherir a la iniciativa, a diferencia de algunas interpretaciones que habían surgido durante el debate de la versión anterior.

No obstante, explicaron que las provincias podrían continuar reclamando tributos propios, como el impuesto sobre los Ingresos Brutos, en aquellos casos en que corresponda por el desarrollo de actividades económicas.

Buscan mayor adhesión

El ministro también reconoció que la primera versión del régimen no alcanzó el nivel de adhesión esperado por el Gobierno.

En ese contexto, la nueva iniciativa apunta a despejar dudas legales y ampliar la confianza de los contribuyentes para favorecer la bancarización de parte de los ahorros en dólares que actualmente permanecen fuera del sistema financiero.