En Vivo

El Hospital Cullen realizó por primera vez una compleja cirugía cardiovascular para preservar la válvula aórtica de una paciente

La intervención, conocida como técnica de Tirone David, se practicó a una mujer de 52 años con una disección de aorta. Es la primera vez que este procedimiento se realiza en un hospital público del centro-norte de Santa Fe y permitió conservar la válvula cardíaca original de la paciente.

31 de julio de 2026


El Hospital José María Cullen realizó por primera vez una cirugía cardiovascular de alta complejidad mediante la técnica de Tirone David, un procedimiento que permite reemplazar la parte afectada de la aorta sin necesidad de sustituir la válvula aórtica natural del paciente.

La intervención se practicó a una mujer de 52 años que presentaba una disección de aorta, una patología de gravedad que compromete la principal arteria del organismo y que requiere tratamiento quirúrgico oportuno. Según informaron desde el hospital, la paciente evolucionó favorablemente tras la operación.

Una técnica poco frecuente

La cirugía de Tirone David fue desarrollada en 1992 por el cirujano canadiense del mismo nombre y se utiliza en centros especializados de distintos países. Su principal característica es que preserva la válvula aórtica original del paciente, evitando su reemplazo por una prótesis.

El cirujano cardiovascular Marcos Kalbermatten explicó que el procedimiento consistió en reconstruir la anatomía de la raíz de la aorta y reimplantar la válvula dentro de un tubo protésico que reemplaza el segmento enfermo de la arteria.

Hasta ahora, los pacientes con este tipo de patología eran tratados mediante el reemplazo tanto de la aorta como de la válvula aórtica. Con esta técnica, en cambio, se mantiene el funcionamiento natural de la válvula, lo que puede representar beneficios a largo plazo para determinados pacientes.

Un procedimiento que requiere un equipo especializado

Desde el Hospital Cullen señalaron que la complejidad de la cirugía exige la participación coordinada de distintas especialidades. En la intervención trabajó un equipo integrado por cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos, perfusionistas, instrumentadores quirúrgicos, enfermeros y profesionales del área de recuperación, además de otros servicios que participaron en la evaluación y el seguimiento de la paciente.

De acuerdo con Kalbermatten, se trata de una técnica que demanda un alto nivel de entrenamiento y recursos específicos, por lo que son pocos los equipos médicos que la realizan.

Crecimiento del servicio de Cirugía Cardiovascular

La incorporación de este procedimiento se enmarca en el desarrollo del servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Cullen, que actualmente realiza este tipo de prácticas dentro del propio establecimiento.

Según datos difundidos por el efector, desde la conformación del servicio se llevaron a cabo cerca de 80 intervenciones cardiovasculares y la proyección es alcanzar alrededor de un centenar de cirugías durante el año. Además de esta técnica, el equipo realiza procedimientos mínimamente invasivos, cirugías coronarias sin circulación extracorpórea y distintas reparaciones valvulares.

La recuperación de la paciente

Karina Zavala, de 52 años, fue la primera paciente intervenida mediante esta técnica en el hospital. Había ingresado con un cuadro de fatiga y dificultad respiratoria y, tras los estudios médicos, se detectó la disección de aorta.

A pocos días de la cirugía, destacó su evolución favorable y el trabajo del personal de salud.

“Me siento muy bien. No me duele nada”, expresó, y agradeció la atención recibida durante todo el proceso de diagnóstico, intervención y recuperación.