Los precios internacionales del petróleo registraron este martes una suba superior al 2% en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, marcado por la falta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán en torno al programa nuclear y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El crudo Brent, referencia global, volvió a superar los 110 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se acercaba a los 100 dólares. La tendencia alcista se consolida a medida que se diluyen las expectativas de una solución diplomática en el corto plazo.
El escenario se tensó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazara una propuesta iraní que contemplaba reabrir el paso marítimo a cambio de mantener su programa nuclear, una condición considerada inaceptable por Washington.
El impacto no se limitó al mercado energético. Las principales bolsas de Asia y Europa operaron en baja, reflejando la preocupación por las consecuencias económicas del conflicto. En paralelo, la persistente suba del crudo añade presión inflacionaria y complica las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales.
El estrecho de Ormuz, por donde circula habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo y gas del mundo, permanece prácticamente bloqueado desde comienzos de marzo. Como resultado, el tráfico marítimo global por esa vía se redujo alrededor de un 95%, afectando especialmente al comercio de gas natural licuado.
En este contexto, se registró un hecho puntual que generó atención en el mercado: un buque cargado con gas natural logró atravesar el estrecho por primera vez desde el inicio de las restricciones. Sin embargo, este movimiento aislado no altera el panorama general de fuerte limitación en la circulación.
La continuidad del bloqueo y la incertidumbre en torno a las negociaciones mantienen en vilo a los mercados internacionales, con el precio de la energía en niveles elevados y un impacto directo sobre la economía global. Mientras tanto, la vía diplomática sigue abierta, aunque sin avances concretos, y las próximas semanas serán clave para definir el rumbo del conflicto.


