La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) inició una investigación sobre el Cybercab de Tesla, pocas horas después de que la compañía comenzara a utilizar sus primeros vehículos autónomos en la ciudad de Austin, Texas.
El organismo busca determinar si Tesla cumplió correctamente con las normas federales de seguridad al certificar el vehículo. En particular, analizará el proceso y los datos técnicos utilizados por la empresa para demostrar que el Cybercab cumple con los estándares vigentes.
Un vehículo sin volante ni pedales
El Cybercab es un robotaxi diseñado para funcionar de manera completamente autónoma y cuenta con espacio para dos pasajeros. A diferencia de un automóvil convencional, no tiene volante, pedales de freno ni espejos retrovisores, elementos contemplados en las actuales normas federales de seguridad.
La investigación de la NHTSA apunta precisamente a determinar cómo Tesla interpretó esas regulaciones al momento de realizar la autocertificación del vehículo. La compañía sostiene que el modelo cumple con todos los requisitos que le resultan aplicables.
La investigación no frena el lanzamiento
La apertura de la investigación no implica, por ahora, que Tesla deba suspender la utilización de los Cybercab. La NHTSA tampoco emitió un pronunciamiento que cuestione específicamente la seguridad del vehículo.
En Estados Unidos, los fabricantes son responsables de certificar que sus vehículos cumplen con las normas federales. La NHTSA supervisa posteriormente ese proceso y puede iniciar investigaciones cuando existen dudas sobre el cumplimiento de los estándares.
La revisión se produce justo cuando Tesla comienza a poner en marcha su proyecto de robotaxis autónomos, una de las principales apuestas de Elon Musk para expandir el negocio de la compañía.
Tesla busca expandir los robotaxis
El lanzamiento inicial del Cybercab se realizó en un área limitada de Austin. Tesla pretende ampliar progresivamente el servicio y sumar más vehículos y ciudades a su red de transporte autónomo.
Mientras tanto, la NHTSA deberá establecer si la certificación realizada por Tesla se ajustó a las normas actuales o si la ausencia de los controles tradicionales del conductor requiere otro tipo de autorización.
La investigación también se produce en un momento en que las autoridades estadounidenses revisan las regulaciones para adaptarlas al desarrollo de los vehículos autónomos, incluidos requisitos relacionados con pedales de freno, limpiaparabrisas, iluminación y espejos retrovisores.