Una operación coordinada por Interpol contra los abusos sexuales infantiles iniciada en 2017 con el control de contenidos que circulaban por internet permitió liberar hasta ahora a 50 niños víctimas de esos ataques y llevó a prisión a ocho personas en Tailandia, Australia y Estados Unidos, informó hoy la organización internacional de policía.
La investigación del material encontrado en la operación, bautizada como Blackwrist, en la que participan casi 60 países, permitirá llevar a cabo más detenciones, según el comunicado difundido por Interpol.
La agencia internacional, con sede en Lyon (Francia), calculó que otro centenar de niños pudieron haber sido objeto de abusos a través de esa red, señaló hoy Efe.
La investigación comenzó a inicios de 2017 con el descubrimiento de contenidos en el llamado “darkweb” o internet oculto que mostraban abusos a once niños de 13 años en una página web que necesitaba suscripción y que tenía 63.000 usuarios por todo el mundo.
El trabajo del Departamento de Investigaciones Especiales de Tailandia en coordinación con Interpol, al que se sumaron investigadores de otros países, permitió que en Estados Unidos se identificara la dirección IP de esa página.