La obra de ampliación de la planta potabilizadora de Aguas Santafesinas (ASSA) atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre debido a la deuda que mantiene el Gobierno nacional con la empresa encargada de los trabajos. Según trascendió, Nación acumula cinco meses sin pagar los certificados de obra y el último desembolso se realizó en noviembre de 2025.
La deuda asciende a aproximadamente mil millones de pesos y ya tuvo consecuencias directas sobre el funcionamiento del proyecto. En las últimas semanas fueron suspendidos 25 trabajadores, mientras que actualmente la obra continúa con una dotación mínima de personal.
De acuerdo con fuentes vinculadas al proyecto, en el predio trabajan actualmente integrantes del gabinete técnico, jefes de obra, especialistas y un grupo reducido de alrededor de diez obreros encargados de sostener tareas básicas y evitar una paralización total.
La situación genera preocupación debido a la importancia estratégica de la ampliación de la planta potabilizadora, una obra clave para mejorar la capacidad de producción y distribución de agua potable en la ciudad y la región.
El retraso en los pagos nacionales no solo afecta el avance de los trabajos, sino también la continuidad laboral de los operarios y el cronograma previsto para la ejecución de una infraestructura considerada fundamental para el sistema sanitario provincial.
Mientras continúan las gestiones para destrabar los fondos adeudados, la obra se mantiene activa aunque con un ritmo muy por debajo del previsto originalmente.
