El presidente Javier Milei volvió a apuntar este lunes contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, al ratificar las críticas que había formulado durante su reciente visita a Brasil y sostener que las condenas dictadas contra el mandatario brasileño en el marco de la causa Lava Jato fueron anuladas por cuestiones procesales.
En una entrevista televisiva, el jefe de Estado argentino afirmó que Lula “fue condenado” y “estuvo preso”, al tiempo que sostuvo que su liberación respondió a una decisión judicial vinculada a la competencia del tribunal que intervino en la causa y no a una declaración de inocencia.
Además, defendió sus declaraciones públicas y aseguró que responde a los cuestionamientos que, según dijo, ha recibido por parte de distintos líderes de la región.
Milei defendió sus declaraciones
Durante la entrevista, el mandatario afirmó que sus expresiones fueron espontáneas y las enmarcó en su postura política en defensa de las ideas liberales.
También cuestionó las críticas que recibió tras sus dichos y sostuvo que otros presidentes latinoamericanos han realizado descalificaciones hacia su persona sin recibir el mismo nivel de cuestionamientos.
Las nuevas declaraciones se producen pocos días después de su participación en la Convención Nacional del Partido Liberal de Brasil, donde expresó un fuerte respaldo al espacio político vinculado al expresidente Jair Bolsonaro y lanzó duras críticas contra Lula y miembros del Supremo Tribunal Federal.
La referencia a la causa Lava Jato
Al mencionar una “falla en el procedimiento”, Milei hizo referencia a las decisiones adoptadas por la Corte Suprema de Brasil respecto de las condenas dictadas contra Lula en el marco de la Operación Lava Jato.
El actual presidente brasileño había sido condenado por delitos de corrupción y lavado de dinero y permaneció 580 días en prisión entre 2018 y 2019.
Sin embargo, en 2021 el juez Edson Fachin anuló esas condenas al considerar que el tribunal federal de Curitiba no tenía competencia para juzgar los hechos investigados. Posteriormente, la decisión fue ratificada por el Supremo Tribunal Federal.
La resolución no analizó el fondo de las acusaciones, sino que determinó que el proceso debía tramitarse ante otro tribunal. Más adelante, la Corte también invalidó las pruebas obtenidas durante la investigación de Lava Jato al considerar que habían existido irregularidades en su obtención.
Un conflicto que escala entre ambos gobiernos
La controversia entre los presidentes de Argentina y Brasil se profundizó tras la visita de Milei a San Pablo para participar de un acto partidario junto al senador Flavio Bolsonaro, candidato presidencial del Partido Liberal para las elecciones brasileñas.
Durante ese evento, el mandatario argentino formuló fuertes cuestionamientos contra Lula y contra integrantes del Supremo Tribunal Federal, declaraciones que provocaron una inmediata reacción del gobierno brasileño.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino en Brasilia para expresar su rechazo formal y calificó el episodio como un hecho “sin precedentes” en la relación bilateral.
Como parte de la respuesta diplomática, Brasil también llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, aunque días después autorizó su regreso, sin definir una fecha para su reincorporación.
Lula también respondió
La tensión volvió a incrementarse durante el fin de semana, cuando Lula participó de un acto del Partido de los Trabajadores (PT) en el estado de Ceará.
Allí, el mandatario brasileño cuestionó a los sectores de la derecha y lanzó un mensaje dirigido a quienes respaldan a sus adversarios políticos, en una referencia que incluyó al presidente argentino Javier Milei y al expresidente estadounidense Donald Trump.
Pese al endurecimiento del discurso entre ambos mandatarios, desde la Cancillería argentina aseguraron que no existe intención de romper las relaciones diplomáticas con Brasil, principal socio comercial del país dentro del Mercosur.