En una audiencia de juicio abreviado realizada este martes, la Justicia santafesina dictó la pena máxima para Mario Andrés Cena por el femicidio de Vanesa Troncoso, un crimen que conmovió al norte de la ciudad de Santa Fe en 2024. Los jueces Susana Luna, Rosana Carrara y Octavio Silva resolvieron condenar al imputado a la pena de prisión perpetua.
La resolución se tomó a partir de un acuerdo entre las partes intervinientes, el cual incluyó a la defensa del acusado. Según explicó la fiscal del caso, Laura Gerard, el propio imputado asumió su culpabilidad en la totalidad de los delitos que se le atribuyeron. Cabe destacar que, además del ataque mortal, se constató que Cena ya había abusado sexualmente de la víctima cuando ella era una niña de tan solo 11 años.
Un ataque brutal seguido de intento de ocultamiento
Los delitos fueron cometidos en la vivienda de Troncoso, ubicada en la intersección de Pasaje José Doldán y Arenales. Según la reconstrucción de los hechos detallada en su momento por el fiscal Matías Broggi, el agresor —quien era cuñado de la víctima— ingresó a la propiedad, la inmovilizó y abusó sexualmente de ella.
“Con la intención de provocarle la muerte, usó una toalla para asfixiarla”, había precisado Broggi durante la investigación. Pese a que la mujer intentó defenderse y gritó desesperadamente para pedir auxilio, la fuerte presión que ejerció Cena sobre su cuello terminó por causarle la muerte.
El escape y la destrucción de la escena
El accionar de Cena continuó tras consumarse el femicidio. Ante la alerta provocada por los gritos, varios vecinos se acercaron a la vivienda para preguntar por Troncoso. Con total frialdad, el agresor les mintió asegurando que la mujer no se encontraba en el lugar y procedió a retirarse en una motocicleta.
Sin embargo, antes de escapar de la vivienda, el condenado prendió fuego al colchón donde yacía el cuerpo de la víctima. Tal como puntualizó la fiscalía, esta última acción fue ejecutada con la clara intención de borrar los rastros de su ataque, destruir la escena del crimen y encubrir su responsabilidad delictiva, la cual finalmente fue penada con la reclusión perpetua.


