Este fin de semana pasado se robaron seis reflectores de una cancha de fútbol del club Newell’s que se encuentra en Mendoza al 4000. Los delincuentes sustrajeron los elementos entre el sábado y domingo. Según la dirigencia del club, es un golpe muy duro, ya que no son elementos baratos y no es la primera vez que sufren un robo de estas características. Además, el robo ocasiona un conflicto para el desarrollo de las actividades de la entidad.
Julio Farías, vicepresidente del club, dialogó con Veo Noticias sobre los robos y comentó: “Lamentablemente el club fue víctima de hechos de robo. El viernes estuve hasta tarde, tipo hasta las 21.00, practicaron las infantiles en la cancha principal. Yo les prendí las luces, estaba todo el campo de juego iluminado. El sábado jugamos a la tarde con Nacional, la verdad que no miré para arriba, no me fije. Pero el domingo cuando jugamos las infantiles con Ciclón Norte de Cayastá, me doy cuenta que están faltando las lámparas led en varias torres”.
Luego Farías alerta sobre la situación al presidente, Miguel Cantero, lo que fue un “robo en etapas”, ya que se dieron cuenta el domingo por la tarde. El presidente respondió que ya no se podía actuar, solamente realizar la denuncia a la Policía para obtener una respuesta positiva. Sin embargo, Farías explicó que “lo que no pudieron llevar el sábado, lo llevaron el domingo a la noche”.
“Se llevaron las led que quedaron, que faltaba sustraer. O sea, que entre sábado a la noche y domingo a la noche se llevaron los artefactos”, añadió.
Según los cálculos de la dirigencia del club, se trataría de seis reflectores. Además, el daño económico para el club es muy grande. “Son luminarias que salen bastante caras. Es otro golpe más. Nosotros habíamos iluminado con estos mismos artefactos led todo calle Mendoza para que los chicos practiquen de noche. Eso se lo robaron en el verano. Después se robaron los cables que iban por las columnas hasta la iluminación arriba del artefacto, y la tercera es esta”, sostuvo Farías.
De acuerdo a la explicación del vicepresidente, hay una escalera metálica que está soldada a las torres, pero para acceder a la misma hay que contar con algún artefacto para subir.
“Deben venir con un elemento para que los ayude a subir, trabajar en la oscuridad, trabajar en altura, trabajar con un tiempo, que les llevó bastante”, concluyó.