El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó formalmente al Congreso que las hostilidades con Irán han cesado, en el marco del conflicto iniciado a fines de febrero de 2026. La notificación se realizó a través de una carta oficial de la Casa Blanca, en la que se detalla el estado actual de las operaciones militares.
Según el documento, no se registran enfrentamientos directos entre las Fuerzas Armadas estadounidenses y el régimen iraní desde el 7 de abril. En ese sentido, la administración sostuvo que “las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han cesado”.
Informe al Congreso
La comunicación fue enviada a autoridades legislativas, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley.
El informe se enmarca en las normativas estadounidenses que obligan al Poder Ejecutivo a informar al Congreso sobre operaciones militares en el exterior, especialmente cuando no cuentan con autorización legislativa previa.
Sin embargo, desde la Casa Blanca relativizaron la aplicación de esa legislación al conflicto actual, al considerar que no se trata de una guerra convencional en curso.
Advertencias y tensiones
Pese a dar por finalizadas las hostilidades, el gobierno estadounidense advirtió que Irán continúa representando un riesgo. En la carta, se señala que “la amenaza que representa Irán para Estados Unidos y sus Fuerzas Armadas sigue siendo significativa”.
En paralelo, Trump cuestionó públicamente la Resolución de Poderes de Guerra, a la que calificó como “totalmente inconstitucional”, en declaraciones ante la prensa.
Negociaciones en marcha
Mientras tanto, continúan las gestiones diplomáticas para consolidar un acuerdo de paz. Desde Irán aseguraron haber enviado una propuesta “definitiva” a Washington, a través de Pakistán como intermediario.
No obstante, Trump expresó su escepticismo sobre la iniciativa: “No estoy conforme con lo que ofrecen en este momento”, afirmó, evidenciando que las diferencias entre ambas partes persisten.
En este contexto, el escenario sigue siendo incierto, con un cese de enfrentamientos directos pero sin un acuerdo definitivo que garantice una estabilidad duradera en la región.

