El juez de la Cámara de Apelaciones de Rafaela, Matías Drivet, ordenó este jueves la liberación de Nicolás C., el segundo joven involucrado en la investigación por el tiroteo en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. El magistrado dispuso que el menor, detenido desde el 9 de abril, fije domicilio en la ciudad de Santa Fe y cumpla con estrictas normas de conducta.
A pesar de recuperar la libertad, el fallo ratificó la imputación como partícipe secundario del homicidio de Ian Cabrera (13) y de dos tentativas de homicidio. La medida judicial también exige que se garantice la reinserción escolar del adolescente y le prohíbe el uso de redes sociales, así como el ingreso a la ciudad de San Cristóbal.
Argumentos judiciales y restricciones
La decisión del juez Drivet se basó en que, en esta etapa del proceso, no se encuentran acreditados los riesgos procesales suficientes para mantener la prisión preventiva. Según explicó la defensa, el magistrado consideró que las salidas alternativas a la pena son las que deben prevalecer en procesos que involucran a menores de edad.
Desde la querella, el abogado Luis Hilbert señaló que el juez manifestó que la causa recién comienza y que aún restan elementos probatorios por parte de la Fiscalía. No obstante, advirtió que si el imputado incumple alguna de las restricciones o surgen nuevas pruebas, podría volver a ser detenido.
La situación del menor imputado
La defensa de Nicolás C. cuestionó el rol que le atribuyen los fiscales Carina Gerbaudo y Mauricio Espinosa. La acusación sostiene que el joven habría alentado al atacante (Gino C.) e intercambiado mensajes sobre masacres escolares antes del hecho ocurrido en la institución educativa.
Por el contrario, los abogados defensores remarcaron que no existen pruebas de que el adolescente conociera el plan criminal con antelación. Como argumento, destacaron que el día del ataque Nicolás C. asistió a la escuela junto a su hermana de 13 años, lo que pondría en duda que estuviera al tanto del peligro inminente.

