Mientras organismos nacionales y provinciales avanzan en la planificación para afrontar los posibles efectos de El Niño, el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT) presentó un nuevo informe semestral que aporta información clave sobre el comportamiento de variables ambientales asociadas al fenómeno.
El relevamiento, realizado en el Campo HEEP, muestra una recuperación de la humedad superficial del suelo pese a la ausencia de lluvias significativas durante la última semana, un dato que los especialistas consideran relevante dentro del seguimiento de los cambios climáticos e hidrológicos que podrían intensificarse durante el segundo semestre del año.
Las proyecciones climáticas difundidas en los últimos meses anticipan la consolidación de El Niño entre julio y agosto, con una posible intensificación hacia fin de año. En ese contexto, los trabajos de monitoreo adquieren una importancia estratégica para anticipar escenarios de crecidas, excesos hídricos y otros eventos asociados al fenómeno climático.
Recuperación de la humedad sin lluvias
Según el informe, la humedad gravimétrica del suelo alcanzó el 17,6%, lo que representa un incremento cercano al 3% respecto de los valores registrados a fines de mayo. Lo llamativo es que esta mejora se produjo sin precipitaciones acumuladas durante el período analizado.
Los técnicos explicaron que la recarga superficial fue favorecida por elevados niveles de humedad atmosférica, que alcanzaron el 84%, y por la presencia frecuente de neblinas matinales que contribuyeron a mantener condiciones favorables para la conservación de la humedad.
Este tipo de mediciones resulta fundamental para evaluar cómo responden los ecosistemas y los suelos ante cambios en los patrones climáticos que podrían profundizarse si El Niño termina instalándose con la intensidad prevista por los modelos internacionales.
Información clave para anticipar impactos
El informe también incorpora datos sobre temperaturas, radiación solar, cobertura vegetal y comportamiento hídrico, variables que permiten construir escenarios de riesgo y planificar respuestas preventivas.
Los especialistas remarcaron que, aunque actualmente el nivel de riesgo de incendios se mantiene en una categoría moderada, el seguimiento permanente de estas condiciones resulta esencial para comprender la evolución del ambiente en una etapa de transición climática.
Además, señalaron que la presencia de una atmósfera con altos niveles de humedad y vientos suaves está favoreciendo la estabilidad de las condiciones superficiales, aunque advirtieron que cambios bruscos en la circulación de aire o una disminución significativa de la humedad relativa podrían modificar rápidamente el escenario actual.
Un semestre clave para la región
Los datos relevados por el Centro de Monitoreo se suman a las evaluaciones que distintos organismos científicos y de protección civil realizan sobre la evolución de El Niño en la Cuenca del Plata, una región especialmente sensible a las variaciones hidrológicas.
En provincias como Santa Fe, donde el comportamiento de los ríos y las precipitaciones tiene impacto directo sobre la producción, la infraestructura y las poblaciones ribereñas, el monitoreo permanente de las variables ambientales se convierte en una herramienta central para la toma de decisiones.
Por ello, los especialistas sostienen que los próximos meses serán determinantes para confirmar la intensidad del fenómeno y evaluar sus posibles consecuencias, en un contexto donde cada dato recolectado permite mejorar la capacidad de anticipación frente a eventuales eventos climáticos extremos.

