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Condenaron al ex gimnasta olímpico Federico Molinari por grooming contra una alumna de su escuela

El ex finalista olímpico en Londres 2012 recibió una pena de un año y ocho meses de prisión en suspenso por enviar mensajes de contenido sexual a una adolescente de 15 años entre 2021 y 2022. La Justicia dio por acreditado el delito de grooming.

17 de julio de 2026


El ex gimnasta olímpico Federico Molinari fue condenado a un año y ocho meses de prisión de ejecución condicional por el delito de grooming cometido contra una adolescente de 15 años que asistía a uno de los gimnasios que administraba en Don Torcuato.

La sentencia fue dictada por la jueza Mariela Quintana, titular del Juzgado Correccional N.º 3 de San Isidro, y pone fin a un proceso judicial iniciado en marzo de 2023. La víctima recibió los mensajes entre febrero de 2021 y febrero de 2022, cuando entrenaba en una de las escuelas deportivas del ex deportista.

La investigación

La causa fue impulsada por la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Explotación Sexual Infantil y la Trata de Personas del Departamento Judicial de San Isidro, a cargo del fiscal Gonzalo Acosta.

Durante la investigación se acreditó que Molinari envió mensajes de contenido sugestivo a la adolescente a través de Instagram. Entre las pruebas incorporadas al expediente figuran conversaciones en las que el ex gimnasta le pedía a la menor activar el “modo efímero” de la aplicación, una función que elimina automáticamente los mensajes.

También se incorporaron chats con expresiones de connotación sexual dirigidas a la adolescente, que fueron presentados por la madre de la víctima al momento de radicar la denuncia.

Una condena en suspenso

Si bien la pena impuesta es de cumplimiento condicional y el condenado no irá a prisión, la resolución judicial reconoció la existencia de los hechos denunciados.

La abogada de la víctima, María Emilia García Márquez, sostuvo que hubiera esperado una condena más severa debido a las circunstancias del caso, aunque valoró el fallo.

Según explicó, la sentencia representa un reconocimiento al testimonio de la adolescente y a las pruebas reunidas durante la investigación, evitando que el hecho quedara impune.

El vínculo con la víctima

Al momento de los hechos, Molinari administraba junto a su esposa y entrenadora Paula Cancio distintos gimnasios en la zona norte del conurbano bonaerense. La adolescente entrenaba bajo la supervisión directa de Cancio en uno de esos establecimientos.

La querella sostuvo que existía una marcada asimetría de poder entre el acusado y la víctima, ya que el ex deportista era propietario del gimnasio, tenía una diferencia de 22 años de edad con la joven y ocupaba una posición de relevancia dentro de la gimnasia artística nacional e internacional.

La investigación también indicó que, luego de que la madre de la adolescente confrontara a Molinari por los mensajes, la joven fue desplazada de actividades deportivas y dejó de participar en competencias para las que ya estaba clasificada.

Reclamo a las instituciones deportivas

Tras la denuncia, Molinari presentó su renuncia a la Federación Bonaerense de Gimnasia, mientras que la Confederación Argentina de Gimnasia tomó intervención en el caso.

La representación de la víctima cuestionó la respuesta de los organismos deportivos y pidió que se fortalezcan los mecanismos de prevención y actuación ante situaciones de violencia o abuso que involucren a niños, niñas y adolescentes.

Una carrera marcada por el deporte

Federico Molinari fue una de las principales figuras de la gimnasia artística argentina. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 se convirtió en el primer argentino en disputar una final olímpica en la prueba de anillas y, a lo largo de su carrera, obtuvo cinco premios Olimpia y una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Tras su retiro de la competencia, se dedicó a la formación de gimnastas en distintos centros deportivos y también tuvo participaciones en programas de televisión y espectáculos teatrales.