El fenómeno El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su mayor intensidad entre octubre y diciembre. Para la Argentina, los pronósticos anticipan una mayor probabilidad de lluvias por encima de los valores habituales en distintas regiones y un seguimiento especial de los niveles de los ríos y las condiciones hidrológicas.
De acuerdo con las proyecciones difundidas por organismos meteorológicos internacionales, existe más de un 90% de probabilidad de que se desarrolle un episodio de El Niño de fuerte intensidad, mientras que también se estima una elevada posibilidad de que durante el último trimestre del año alcance valores que no se registran desde los eventos de mayor intensidad de las últimas décadas.
El fenómeno podría mantener sus efectos sobre el país hasta marzo o abril de 2027, aunque su impacto concreto dependerá de la evolución de las precipitaciones y de la respuesta de las principales cuencas hidrográficas.
Qué se espera para las lluvias en Argentina
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal entre septiembre y noviembre en sectores del norte del Litoral, oeste de Cuyo, La Pampa, sudoeste de Buenos Aires y noreste de la Patagonia.
Para el sur del Litoral, Córdoba, San Luis y el noroeste de la Patagonia se esperan registros que podrían ubicarse dentro de los valores normales o por encima de ellos.
En tanto, el norte del Litoral aparece entre las regiones que requieren mayor seguimiento. Las proyecciones señalan la posibilidad de lluvias superiores a las habituales durante octubre y noviembre en sectores de Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco, además del norte de Entre Ríos y algunas zonas de Santa Fe.
El escenario previsto no significa que vaya a llover de manera permanente durante esos meses, sino que aumenta la probabilidad de que el acumulado de precipitaciones supere el promedio histórico.
Diciembre, un mes clave para el fenómeno
Las proyecciones indican que diciembre podría marcar el período de mayor intensidad de El Niño. Algunos modelos meteorológicos prevén un incremento de las precipitaciones en buena parte del territorio argentino.
En ese contexto, la atención estará puesta especialmente en la Cuenca del Plata, debido a la posible combinación entre mayores lluvias y el comportamiento de los ríos Paraná y Paraguay.
El seguimiento resulta particularmente importante para las localidades ubicadas en zonas ribereñas y para las áreas que presentan antecedentes de anegamientos o dificultades frente a precipitaciones intensas.
De todos modos, especialistas advierten que la intensidad del fenómeno en el océano Pacífico no permite determinar por sí sola la magnitud de las lluvias o de las crecidas en Argentina. La respuesta dependerá también de la circulación atmosférica y de cuánto y durante cuánto tiempo llueva sobre las cuencas.
Qué puede pasar con el río Paraná
Uno de los puntos que genera mayor atención es la evolución de los niveles del río Paraná. Las proyecciones contemplan la posibilidad de que las lluvias por encima de lo normal en la región mantengan condiciones favorables para una crecida durante el verano.
Algunos escenarios plantean que los efectos sobre los ríos podrían prolongarse hasta marzo o abril de 2027, aunque todavía existe incertidumbre sobre la magnitud y duración de una eventual crecida.
Por eso, los organismos especializados realizan un seguimiento permanente de las precipitaciones y de los niveles de los principales cursos de agua de la Cuenca del Plata.
Argentina prepara medidas preventivas
Frente al escenario previsto, el Gobierno nacional puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, con participación de organismos nacionales, provincias y municipios.
Entre las medidas previstas se encuentran el fortalecimiento de los sistemas de alerta y monitoreo meteorológico e hidrológico, la preparación de equipos de respuesta y asistencia y el mantenimiento preventivo de rutas nacionales.
El Instituto Nacional del Agua (INA) también realiza el seguimiento de los ríos de la Cuenca del Plata y genera información sobre la evolución de los niveles y las posibles crecidas.
El Niño puede ser intenso, pero el impacto todavía es incierto
Los especialistas remarcan que todavía no es posible determinar con precisión cómo se traducirá la intensidad prevista de El Niño en el territorio argentino.
Los antecedentes muestran que fenómenos de intensidad similar pueden generar respuestas diferentes según las condiciones atmosféricas y la distribución de las precipitaciones.
Por eso, el seguimiento de los pronósticos durante los próximos meses será clave, especialmente en las zonas del Litoral y la Cuenca del Plata, donde una combinación de lluvias persistentes y suelos saturados puede incrementar el riesgo de anegamientos y crecidas.
En este escenario, las autoridades meteorológicas e hidrológicas recomiendan mantener actualizados los sistemas de monitoreo y las medidas de prevención ante posibles eventos de lluvias intensas durante la primavera y el verano.