
Por Juan Trento
Este sábado, antes de las 21, en la esquina que forman las calles Flammarion y Lamadrid en el cardinal sur de la ciudad de Rosario, un automóvil disparó sobre dos personas que fueron alcanzados por los impactos de bala. En el mismo momento murió en el lugar Rodrigo Velázquez de 18 años, en tanto, Eduardo David Espíndola de 27 años, con un balazo que le atravesó la cabeza y pérdida de masa encefálica, y con heridas múltiples fue llevado de urgencia la hospital Clemente Álvarez, donde murió en la madrugada de este domingo. Policías rosarinos de Orden Público y de Cuerpos como sus pares de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal AIC, tras los pasos de los asesinos en un trabajo articulado con los operadores de las cámaras de videovigilancia de la central de emergencias 911.
Denuncia
Los vecinos del barrio que escucharon las detonaciones de las deflagraciones de los disparos de arma de fuego continuados por el efecto de la ráfaga (presumiblemente los asesinos usaron ametralladoras) hizo que salieran a la calle para saber los que estaba sucediendo y se encontraron con los cuerpos baleados de las víctimas, y fueron ellos los que denunciaron el suceso a la central de emergencias 911. En cuestión de muy pocos minutos llegaron oficiales y suboficiales de Cuerpos y de Orden Público, y luego lo hace una ambulancia cuyo médico revisa los cuerpos baleados, constata el fallecimiento de Velázquez de 18 años y asiste a Espíndola, quien estaba con vida, aunque uno de los balazos con los que resultó impactado le atravesó la cabeza y le produjo pérdida de masa encefálica. Fue trasladado en primera instancia al hospital Sáenz Peña y luego al de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció durante la madrugada de este domingo.
Testigos de un doble crimen
Los policías rosarinos de Orden Público y de Cuerpos junto a sus pares de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal AIC, dialogaron con vecinos que ahora como consecuencias del ataque criminal, se convirtieron en testigos involuntarios de un doble asesinato. También supieron sobre detalles del auto en el que viajaban los asesinos que consumaron el doble crimen, y fueron auditadas las cámaras de videovigilancia públicas y privadas (domiciliarias y comerciales) del sector en un trabajo articulado con los operadores de las cámaras de videovigilancia de la central de emergencias 911.
Peritajes criminalísticos
Informaron la novedad sobre la ocurrencia del ataque criminal con su secuela de muerte en el doble homicidio a las Jefaturas de la Unidad Regional II Rosario y de la Agencia de Investigación Criminal AIC Región II, y éstos hicieron lo propio con los fiscales de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, que ordenaron la realización de los peritajes criminalísticos de rigor, los que fueron ejecutados por los agentes del área Científica de la AIC, y que el cadáver de Velázquez sea llevado al Instituto Médico Legal de la ciudad de Rosario para la realización de la necropsia. Mismo temperamento adoptaron con relación a Espíndola, una vez fallecidos.


