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Cómo funciona la Villa Suramericana que recibe a los atletas en Santa Fe

La infraestructura ubicada en barrio La Esmeralda Este II alberga a las delegaciones que compiten en la sede Santa Fe. Allí funcionan un comedor con atención durante todo el día, servicios de recreación, espacios comerciales y un sistema de transporte exclusivo hacia los escenarios deportivos.

18 de septiembre de 2026


La Villa Suramericana se convirtió durante estos días en una pequeña ciudad dentro de Santa Fe. El complejo construido en barrio La Esmeralda Este II cuenta con 346 viviendas y concentra buena parte de la actividad cotidiana de los atletas que participan de los XIII Juegos Suramericanos.

Además de los espacios de alojamiento, el predio dispone de un gimnasio de alto rendimiento, salas de reuniones, sectores de recreación y un área comercial con drugstore, peluquería y servicios de estética.

Uno de los puntos centrales de la vida diaria en la Villa es el comedor. Allí se sirven desayuno, almuerzo, merienda y cena desde las 5 hasta las 24, bajo una modalidad de buffet asistido y con menús diseñados específicamente para deportistas de alto rendimiento.

Tres nutricionistas supervisan el servicio y trabajan junto al personal de cocina y los camareros para garantizar la reposición permanente de los alimentos. El desayuno comienza a las 5, por lo que el equipo de cocina ingresa dos horas antes para preparar las distintas opciones.

La alimentación contempla también necesidades específicas. El comedor cuenta con sectores exclusivos para personas celíacas y para quienes no pueden consumir lactosa. Los menús varían diariamente e incluyen proteínas, cereales, frutas y fibras.

Además, los atletas pueden solicitar un lunch box para llevar la comida a los lugares donde deben competir. El pedido se realiza con anticipación para que el personal pueda prepararlo a primera hora del día.

El momento de mayor movimiento se concentra durante la cena. A partir de las 19, el comedor puede recibir un flujo de alrededor de 900 personas, lo que obliga a mantener un trabajo constante de reposición tanto en la cocina como en el salón.

Cómo se trasladan los atletas a las competencias

La actividad de las delegaciones no se limita al predio. Las competencias de la sede Santa Fe se desarrollan en distintos puntos de la ciudad y también en otras localidades, por lo que la movilidad es otro de los servicios fundamentales de la Villa.

Para los traslados se dispuso una línea de colectivos exclusiva que conecta el complejo habitacional con los distintos clústeres deportivos con una frecuencia de aproximadamente 15 minutos. Los vehículos permiten trasladar a los atletas tanto a sus competencias como a los entrenamientos y a otros escenarios donde participan sus compatriotas.

El servicio es prestado por choferes del transporte urbano santafesino. Entre ellos se encuentra Maxi, un jubilado de la línea 16 que volvió a conducir especialmente durante el evento.

Durante estos días trasladó a distintas delegaciones, entre ellas al seleccionado argentino masculino de hockey sobre césped. Según contó, el contacto con deportistas de distintos países y la dinámica del evento hacen que la experiencia sea diferente a la del transporte urbano habitual.

Los viajes hacia Paraná, donde se disputa el softball, están a cargo de la empresa que realiza habitualmente la conexión interurbana. Los choferes también trasladan a delegaciones de distintos países y destacan el clima que se vive durante los recorridos.

Un espacio para mostrar Santa Fe

La Villa también funciona como un punto de contacto entre los visitantes y la ciudad. En el predio hay un espacio de la Subsecretaría de Turismo destinado a brindar información y ofrecer productos vinculados con Santa Fe.

Entre los artículos más buscados aparecen el alfajor santafesino, remeras, vasos y gorros. También se repiten las consultas sobre el liso, una de las bebidas tradicionales de la ciudad.

Desde el stand explican a los visitantes dónde pueden conocer la tradición del liso y probarlo durante su estadía. De esta manera, la Villa no sólo concentra la vida cotidiana de las delegaciones, sino que también se convirtió en uno de los lugares donde Santa Fe muestra parte de su identidad a los visitantes de todo el continente.