En Vivo

argentina Cancilleria DonaldTrump EstadosUnidos JavierMilei Malvinas MikeWaltz

EE.UU. pidió desescalar la tensión entre Argentina y Reino Unido por la cuestión Malvinas

l embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que Washington buscaría desescalar una eventual crisis entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas. Al mismo tiempo, evitó fijar una posición sobre la disputa de soberanía y destacó los vínculos que su país mantiene con ambos Estados.

01 de octubre de 2026


Las declaraciones de Waltz se produjeron en medio del aumento de las diferencias diplomáticas entre Buenos Aires y Londres, especialmente a partir de la decisión argentina de recurrir al arbitraje internacional para intentar frenar el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte.

Consultado sobre cuál sería la postura de Estados Unidos ante un eventual conflicto armado en el Atlántico Sur, el funcionario señaló que una definición de ese tipo correspondería al presidente Donald Trump. Waltz remarcó que Argentina es un país amigo de Washington, aunque también destacó la relación especial que Estados Unidos mantiene con el Reino Unido.

La disputa por el proyecto Sea Lion

El conflicto diplomático se intensificó luego de que el Gobierno argentino anunciara el inicio de un procedimiento de arbitraje bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).

La Argentina busca que se detenga el desarrollo del proyecto Sea Lion, que prevé la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Buenos Aires otorgó un plazo de dos semanas para que el Reino Unido adopte medidas para frenar las actividades vinculadas con el proyecto. En caso contrario, anticipó que recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

El proyecto es desarrollado por la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. La primera producción está prevista para 2028, según la información difundida sobre el emprendimiento.

Cruces entre Buenos Aires y Londres

La decisión argentina provocó una respuesta del Gobierno británico, que convocó a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza. Desde el Foreign Office cuestionaron el recurso al arbitraje y defendieron el derecho de los habitantes de las islas a desarrollar sus recursos naturales.

Por su parte, la Cancillería argentina rechazó las críticas británicas y sostuvo que recurrir a un mecanismo internacional para resolver la controversia constituye una vía pacífica y legal.

En este contexto, Estados Unidos evitó tomar partido públicamente por alguna de las posiciones sobre la soberanía y planteó como prioridad evitar una escalada del conflicto.