El Gobierno nacional manifestó su satisfacción luego de que el Vaticano confirmara que el papa León XIV visitará la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, en el marco de una gira por Sudamérica que también incluirá Uruguay y Perú.
Uno de los primeros en pronunciarse fue el canciller Pablo Quirno, quien recordó que meses atrás entregó personalmente al Pontífice la invitación formal del presidente Javier Milei para que realizara una visita apostólica al país.
“Recibimos con enorme alegría la confirmación de esta visita”, expresó el funcionario a través de sus redes sociales, tras el anuncio realizado por la Santa Sede.
El mensaje de la Casa Rosada

Poco después, la Oficina del Presidente difundió un comunicado en el que calificó el viaje como “un acontecimiento de enorme trascendencia espiritual e institucional para nuestro país y para todos los argentinos”.
En el texto, el Gobierno afirmó que puso a disposición de la Santa Sede las condiciones necesarias en materia de seguridad y logística para hacer posible la visita y expresó su compromiso de trabajar para que la estadía del Pontífice sea “un momento de alegría y esperanza” para la población.
Comienza la organización de la visita
Tras la confirmación oficial, el Ejecutivo avanzará en la conformación de un comité interministerial que tendrá a su cargo la coordinación del viaje papal.
El organismo estará integrado por representantes de la Secretaría General de la Presidencia, la Jefatura de Gabinete, la Cancillería, los ministerios de Capital Humano y de Seguridad, además de las áreas técnicas vinculadas al protocolo, la logística, el transporte y la salud.
También se prevé una coordinación con las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires y Córdoba, donde se desarrollarán las actividades previstas.
Una visita esperada
León XIV llegará a la Argentina 39 años después de la última visita de un Papa al país, realizada por Juan Pablo II en abril de 1987. Durante su estadía recorrerá la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba, aunque el programa oficial aún no fue difundido por el Vaticano.
Mientras tanto, la Iglesia Católica argentina ya trabaja junto a la Santa Sede en la planificación de las celebraciones litúrgicas, la coordinación pastoral y los aspectos logísticos de una visita que se espera convoque a cientos de miles de fieles en distintos puntos del país.