En el contexto de crisis económica que atraviesa el país, los merenderos y comedores escolares no escapan a esta realidad y es cada vez más complicado satisfacer la demanda de personas que asisten que, día a día, va en aumento.
Brenda Colman, del Merendero Nada es Imposible de barrio San Roque, relató que “realmente, como todos los merenderos, estamos pasando una situación socio económica muy difícil, a los que no tenemos ayuda por parte del gobierno se nos complica aún más. Gracias a dios en nuestro grupo contamos con personas que nos dedicamos a que siga adelante. Buscamos donaciones, salimos a las panaderías, presentamos notas, por eso podemos semana a semana llevar a cabo el merendero. Pero sabemos que hay otros, tanto comedores se vuelve muy difícil”.
“Hoy recibimos una donación de leche, la gente ve nuestro trabajo y colabora a llevar a cabo este sueño que tenemos todos los vecinos”, contó a Veo Noticias.
Al merendero que funciona en el Club Monteagudo asisten unas 150 personas entre niños, familias completas y adultos mayores. “Cada vez con más las familias que se acercan en una situación muy difícil, hay chicos que comen una sola vez por día en el comedor de la escuela“, se lamentó.