Esta mañana, el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, mantuvieron un encuentro de trabajo con representantes de la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe) y de empresas santafesinas vinculadas a diferentes rubros, como la elaboración de componentes para pulverizaciones, fábrica de colchones y de pinturas, productos siderúrgicos y metalúrgica, entre otros.
En ese contexto los industriales fueron consultados por el DNU firmado por el Presidente Milei en el cual deroga más de 300 leyes. “Nosotros entendemos que existe una legitimación importante a nivel nacional y provincial, que genera una base para impulsar cambios, lo que sí consideramos es que esos cambios deben ser instrumentados, consensuados, discutidos, de tal manera que sean sustentables. Preferiríamos que en lugar de un DNU, se instrumente a través de una alternativa como puede ser una ley espejo que habilite la discusión artículo por artículo porque hay una gran mayoría de puntos en los que existe consenso para avanzar; y existen otros puntos en la que es necesaria una discusión más profunda para entender los motivos de los cambios propuestos”, expresó Javier Martín, presidente de FISFE.
En este sentido, comentó que hay algunos ítems que agilizan algunos trámites y eliminan intermediarios que son beneficiosos para el sector. “Pero existen ciertas cuestiones como la eliminación del Compre Nacional que nos parecen que hay que discutirlo porque es una herramienta que existe en todas partes del mundo; eliminación de licencias no automáticas o reglamentos técnicos, la privatización del Banco Nación, nos parece que no es una medida para ser discutida en este momento.
Hay un conjunto de puntos que no van a favorecer a la industria nacional y creemos que se necesita una discusión plural, en sonde nos sentemos en la mesa y discutamos cómo perfeccionamos las herramientas, no cómo las eliminamos”.
La preocupación mayor del sector industrial es la posibilidad de una apertura total de importaciones que impida una competencia de igual a igual entre productos nacional y del exterior. “La industria nacional es competitiva, pero tenemos asimetrías como país muy importantes, de logística, de legislación, de presión tributaria, que hacen que toda la competitividad que uno pueda tener puertas adentro, se vea deteriorada puertas afuera de la planta”.