En un clima de extrema tensión y con un discurso de alto contenido ideológico, el presidente Javier Milei dio inicio al 144.º período de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Bajo la consigna de consolidar un “cambio de era”, el mandatario presentó una ambiciosa agenda reformista para los próximos nueve meses y ratificó el rumbo económico de ajuste fiscal y apertura comercial.
Un calendario de reformas estructurales
El anuncio central de la noche fue la presentación de diez paquetes de reformas estructurales, que serán enviados al Congreso de forma mensual. “Cada uno de los ministerios ha preparado un paquete de proyectos; esto constituirá el año calendario de las reformas”, explicó Milei, subrayando que su gestión no se detendrá ante lo que denominó “el alboroto de la política”.
Entre los ejes principales de estas medidas se destacan:
- Reforma impositiva y aduanera: Reducción de la carga tributaria y una mayor integración a tratados internacionales.
- Seguridad jurídica: Modificaciones a los códigos Civil, Comercial y Procesal para “proteger el derecho a la propiedad”.
- Desregulación: Un avance sobre las “cadenas regulatorias” que, según el Ejecutivo, asfixian la competencia.
Cruces de alto voltaje y “domada” a la oposición
El recinto fue escenario de constantes interrupciones. Milei no ahorró calificativos para responder a los abucheos de las bancadas opositoras, especialmente de Unión por la Patria y la Izquierda.
En uno de los momentos más álgidos, el Presidente arremetió contra la figura de Cristina Kirchner, asegurando que “va a seguir presa” por las causas Vialidad y Cuadernos. También protagonizó un cruce viral con el diputado Nicolás del Caño, a quien tildó de “chilindrina trosca”, y se dirigió a los sectores kirchneristas afirmando: “Me encanta domarlos y verlos llorar”.
Geopolítica y el “Efecto Trump”
En el plano internacional, Milei celebró el alineamiento total con Estados Unidos, destacando el apoyo financiero de la administración de Donald Trump. “Por primera vez en la historia, el gobierno de Trump acudió en auxilio de nuestro país ante el embate desestabilizador del antiguo régimen”, afirmó.
El mandatario cerró su intervención con una paráfrasis del eslogan de campaña estadounidense: “Make America Great Again, de Alaska a la Argentina”, proponiendo la creación del “siglo de las Américas” basado en el intercambio de recursos estratégicos (energía, minerales críticos y alimentos) con Occidente.
Críticas al “Círculo Rojo” y balance económico
Milei también dedicó parte de su discurso a fustigar a empresarios que considera “prebendarios”. Mencionó explícitamente a figuras como Paolo Rocca (Techint) y criticó la situación de la empresa Fate, cuestionando los costos de producción locales frente a la competencia internacional. “Quiero argentinos produciendo, no argentinos parásitos”, sentenció.
En materia económica, elogió la labor de Luis Caputo (a quien llamó “el mejor ministro del mundo”) y de Santiago Bausilli en el Banco Central, destacando la eliminación del déficit fiscal y la contención de la hiperinflación como los mayores logros de su gestión hasta la fecha.
El escenario político: ausencias y frialdad
La jornada dejó también mensajes políticos entre líneas. Fue notoria la frialdad en el saludo entre el Presidente y la vicepresidenta, Victoria Villarruel, así como el “faltazo” masivo de los gobernadores peronistas, con la única excepción del santiagueño Elías Suárez. Por su parte, la izquierda se manifestó en el recinto con carteles de rechazo a la política exterior del Gobierno y en apoyo a Irán.
Con el grito final de “Viva la libertad, carajo”, Milei dejó formalmente inaugurado un año legislativo que promete ser una batalla constante por cada una de las leyes que el Ejecutivo planea enviar mes a mes.
