
Este domingo antes de la medianoche, falleció en el quirófano central del hospital Cullen, Luis Andrés Escudero de 37 años, como consecuencia de un impacto de bala en el lado izquierdo del tórax que le produjo el deceso antes de ser sometido a una operación de urgencia bajo la responsabilidad de los médicos de la Emergentología que lo atendieron y con la finalidad de intentar salvar su vida. Antes de las 14, Escudero fue emboscado y baleado en calle Tarragona al 600 en el barrio Centenario en el extremo sur de la capital santafesina. Los vecinos denunciaron el suceso a uno de los operadores de la central de emergencias 911, y dos de ellos trasladaron al herido en un auto particular hasta el nosocomio público. Investigaron el caso policías capitalinos de Orden Público y de Cuerpos en primera instancia, y luego, pesquisas y peritos de la Policía de Investigaciones PDI, ambos de la Policía de Santa Fe. No hubo detenidos relacionados con este nuevo crimen en la capital provincial.
Denuncia
Los vecinos que después de las 14 escucharon la deflagración de varios disparos de arma de fuego fueron los que abandonaron la mesa familiar dominguera para salir a la calle y entender lo que estaba pasando. Allí precisamente a la altura del 600 de calle Tarragona vieron a un hombre tirado en la calle y herido con sangre que emanaba de su tórax. Ellos fueron los que denunciaron el suceso a la central de emergencias 911. Luego, llegaron oficiales y suboficiales de Cuerpos y de Orden Público, mientras dos vecinos de la misma cuadra y en un vehículo utilitario trasladaron al herido rumbo al hospital Cullen.
Fallecimiento
Al llegar al nosocomio público, dos enfermeros llegaron con un camilla hasta la explanada, sacaron a Escudero herido el interior del utilitario y lo trasladaron hasta el shockroom para pacientes en estado crítico donde fue recibido y revisado por los médicos de la Emergentología que constataron que presentaba una herida de bala en el lado izquierdo del tórax. Lo compensan con transfusiones de sangre y con asistencia respiratoria mecánica, y deciden operarlo después de las 18,30, pero fallece en el quirófano antes de comenzar la intervención quirúrgica.
Testigos e imágenes
Los oficiales de la Subcomisaría 1° como sus pares del Comando Radioeléctrico, dialogaron con los vecinos buscando testigos que pudieran aportar información entre los lugareños, y por otro lado constataron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas que contuviera imágenes que ayuden a desentrañar el ataque criminal con formato de emboscado sobre la víctima, y que pueda permitir visualizar los rostros y complexión física del o los asesinos, aún prófugos e impunes. Posteriormente, llegaron pesquisas de Homicidios y peritos de la Policía de Investigaciones PDI, que se abocaron a su trabajo específico, previo diálogo con sus pares de la policía capitalina.
Peritajes criminalísticos
Informaron la novedad sobre el crimen de Escudero, cuyo ataque a balazos ocurrió en el barrio Centenario y su deceso en el hospital Cullen a las Jefaturas de la Unidad Regional I La Capital y de la Policía de Investigaciones PDI, ambas de la Policía de Santa Fe, y éstos hicieron lo propio con el fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación, que ordenó: trasladar el cadáver a la morgue judicial para la realización de la necropsia, la identificación de testigos, la constatación sobre la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas, y la realización de los peritajes criminalísticos en la escena del crimen. Éste último trabajo fue realizado por los agentes del área Científica de la PDI.

