La vicepresidenta Victoria Villarruel participó este miércoles por primera vez de la vigilia oficial por el Día de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán. Su presencia se dio en un contexto de persistente distanciamiento político con el presidente Javier Milei, con quien compartió el acto, aunque sin registrar saludos ni actividades conjuntas.
Invitada por el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, la titular del Senado ocupó un lugar en la primera fila durante la ceremonia en la que el Presidente brindó un discurso con motivo del 210° aniversario de la Declaración de la Independencia.
Sin contacto con Milei
Al finalizar el acto, Milei y la comitiva nacional ingresaron a la Casa Histórica, mientras que Villarruel permaneció en el exterior y dialogó con la prensa.
Consultada sobre el mensaje presidencial, sostuvo que “el discurso que tenemos que dar es el de la unidad ante los momentos difíciles que atraviesan los argentinos” y señaló que la conmemoración del 9 de Julio “trasciende a todos los espacios políticos”.
La vicepresidenta también destacó que asistió para acompañar el acto institucional junto a representantes del Gobierno nacional, gobernadores y legisladores.
Su mirada sobre 2027
Durante la conversación con los medios, Villarruel fue consultada sobre una eventual participación en las elecciones presidenciales de 2027. Si bien evitó confirmar una candidatura, expresó su deseo de continuar en la función pública.
“Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, con honestidad y con profundo patriotismo”, afirmó, al tiempo que remarcó que actualmente su prioridad es cumplir con las responsabilidades que le corresponden como vicepresidenta de la Nación.
Una nueva muestra del distanciamiento
La organización del viaje volvió a reflejar la distancia entre Milei y Villarruel. La vicepresidenta viajó por separado del Presidente y del resto del gabinete nacional, arribando a Tucumán en un vuelo distinto y siendo recibida por autoridades provinciales.
Durante toda la ceremonia no hubo imágenes de contacto entre ambos dirigentes, una situación que se suma a otros actos oficiales recientes en los que también se evidenció la falta de interacción pública.
La relación entre el Presidente y su compañera de fórmula atraviesa un prolongado período de tensión política, que se ha reflejado en distintas actividades institucionales desde el año pasado.

