Elegir dónde correr no es solamente una cuestión de comodidad. El tipo de superficie puede modificar la fuerza que recibe el cuerpo en cada pisada y, en consecuencia, las exigencias del entrenamiento.
Una investigación publicada en Sports Biomechanics analizó a 20 corredores recreativos que realizaron sesiones sobre césped, asfalto, pista sintética y cinta de correr. Los participantes utilizaron sensores para registrar, entre otros parámetros, la aceleración tibial durante cada apoyo.
Los resultados mostraron diferencias marcadas. La cinta registró una aceleración tibial pico promedio de 7,9 g, frente a 11 g en el asfalto, 10,7 g en el césped y 10,6 g en la pista de tartán. De esta manera, la carga medida en la banda fue entre un 28% y un 39% menor que en las superficies exteriores analizadas.
El estudio también detectó cambios en la frecuencia de la zancada. En la cinta, los corredores realizaron en promedio 83,4 pasos por minuto, mientras que sobre césped el registro fue de 81 pasos. En cambio, el tiempo durante el cual el pie permaneció en contacto con el suelo no mostró diferencias significativas entre las cuatro superficies.
Otro parámetro que sí varió fue la velocidad de eversión del talón. Los valores más elevados aparecieron en el asfalto y el tartán, mientras que el césped presentó el registro más bajo.
La diferencia entre entrenar en cinta y al aire libre
Los investigadores señalaron que las mediciones realizadas exclusivamente sobre cintas pueden no representar con precisión las cargas que experimenta un corredor durante una sesión al aire libre.
Por eso, los resultados pueden ser relevantes tanto para la planificación del entrenamiento como para las investigaciones relacionadas con la prevención de lesiones. La superficie elegida modifica las demandas mecánicas de cada sesión y debería contemplarse al analizar la carga acumulada de un corredor.
El trabajo, de todos modos, se realizó sobre una muestra reducida de 20 corredores recreativos, por lo que sus resultados no permiten establecer que una superficie sea universalmente la más conveniente para todas las personas.
En la práctica, la elección del terreno también depende del objetivo del entrenamiento, el nivel de experiencia, la cantidad de kilómetros y las características individuales de cada corredor.