A más de dos semanas de la partida de la misión oficial en Buenos Aires, el Fondo Monetario Internacional (FMI) todavía no dio a conocer la aprobación del equipo técnico (Staff Report) correspondiente a la tercera revisión del programa económico argentino. La definición es el paso clave indispensable para que el Directorio Ejecutivo (Executive Board) habilite un nuevo desembolso de US$ 869 millones para las arcas del país.
La expectativa por el anuncio técnico estaba centrada en las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial que se desarrollan desde el lunes 12 hasta este domingo 18 en Bangkok, Tailandia. En la cumbre se encuentra presente el ministro de Economía, Luis Caputo, acompañado por la cúpula del equipo económico nacional.
La revisión se concentró en los datos macroeconómicos del primer semestre para determinar el grado de cumplimiento de los compromisos acordados:
-
Meta fiscal: El superávit primario alcanzó los $6,29 billones, quedando por debajo del objetivo de $6,86 billones previsto en el programa. Debido a esta brecha, el país deberá solicitar un “waiver” o perdón formal por el incumplimiento para continuar con el esquema del acuerdo.
-
Meta acumulativa de reservas: En el plano cambiario, el Banco Central registró una dinámica positiva al comprar más de US$ 15.000 millones, superando de manera holgada la meta anual fijada en US$ 10.000 millones.
Respaldos en Bangkok y la defensa del plan de gobierno
Durante la charla internacional “Debate sobre la economía mundial”, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, volvió a enviar señales de respaldo al rumbo económico del Gobierno nacional. Al ser consultada sobre los plazos en los que Argentina dejará de depender del financiamiento del organismo multilateral, Georgieva comparó la situación con la recuperación de otros países miembros: “Ellos van a ser como Grecia, van a repagar”.
Por su parte, Luis Caputo remarcó que el proceso de desendeudamiento “ya está pasando”, aunque reconoció la complejidad del escenario debido al historial de incumplimientos del país.
Asimismo, el titular de la cartera económica defendió la velocidad de la consolidación fiscal concretada al inicio de la gestión:
“Logramos eliminar el déficit fiscal heredado, que era de cinco puntos del PBI, en el primer mes de mandato. No lo hicimos subiendo impuestos sino reduciendo el gasto público en un 30%. En cierto modo, desmentimos el mito de que la consolidación fiscal era políticamente impopular”, sostuvo el ministro, quien además enfatizó que el presidente Javier Milei sostiene niveles de aceptación superiores a gestiones previas.