Elisa Carrió, sufrió un accidente isquémico transitorio durante este mediodia en la localidad de Esperanza. Según informó el doctor Esteban Fregona, director de la Clínica Esperanza (mat. 2738), Carrió se encuentra lúcida y en buenas condiciones, pero permanecerá en la clínica para someterse a más estudios, en conjunto con su equipo de salud, para garantizar su bienestar.
El doctor Fregona explicó a Canal Veo que Carrió manifestó síntomas inusuales, lo cual motivó su traslado a la clínica local. Se realizaron diversos estudios e imágenes de laboratorio para descartar posibles patologías más graves.

Inicialmente, se había considerado el traslado de Carrió a Buenos Aires, pero ella y su equipo decidieron que permaneciera en la localidad de Esperanza. No se han establecido plazos definidos, ya que su recuperación requerirá un seguimiento y monitoreo constantes.
Por otro lado, Lucila Lehman, precandidata a diputada, brindó detalles sobre el momento en que ocurrió la descompensación. Según Lehman, todo sucedió después de una charla con productores cuando estaban por almorzar en Esperanza. Carrió comenzó a sentirse mal, por lo que de inmediato se contactaron con el servicio de emergencia del 107.
Lehman señaló a Canal Veo que la agenda de recorrida que tenían planeada para el resto de la provincia se suspendió debido a este incidente. “Gracias a Dios está bien, fue transitorio y reversible”, expresó Lehman. “Estuvimos charlando con ella, haciendo chistes. Fue una alarma debido al estrés”, agregó. Lehman afirmó que es probable que Carrió reciba el alta médica mañana.
Ante cualquier síntoma, el doctor Fregona recomendó que siempre es importante buscar atención médica. En este caso, la rápida reacción y atención permitieron brindar los cuidados necesarios a Elisa Carrió.
¿Qué es un accidente isquémito transitorio?
Un accidente isquémico transitorio (AIT), también conocido como “mini accidente cerebrovascular” o “ataque isquémico transitorio”, es un evento breve y temporal en el que se produce una interrupción transitoria del flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro. A diferencia de un accidente cerebrovascular completo, un AIT generalmente dura solo unos minutos y no causa daño permanente en el cerebro.
El AIT se produce cuando hay una obstrucción temporal en un vaso sanguíneo que suministra sangre al cerebro. Esto puede ser causado por la formación de un coágulo sanguíneo o por la estrechez de una arteria debido a la acumulación de depósitos de grasa y colesterol (aterosclerosis). Los factores de riesgo para el desarrollo de un AIT son similares a los del accidente cerebrovascular, y pueden incluir hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, obesidad y enfermedad cardiovascular.
Los síntomas de un AIT pueden ser similares a los de un accidente cerebrovascular, pero son de corta duración y generalmente se resuelven por sí mismos. Los síntomas pueden incluir debilidad o adormecimiento en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender el lenguaje, pérdida temporal de la visión en un ojo, mareos o desequilibrio.


