El brutal crimen de Daiana Mercedes Arber comenzó a desandarse formalmente en los Tribunales de la ciudad de Santa Fe. Este lunes, pasado el mediodía, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) imputó formalmente a Lautaro Mauricio Heredia, un contratista de 32 años, como el principal autor del femicidio que conmovió a los vecinos de barrio Villa Oculta, en el oeste de la capital provincial.
La lectura de los cargos se llevó a cabo en una audiencia presidida por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Sergio Carraro. La causa está en manos de la fiscal de la Unidad Especial de Homicidios, Laura Gerard, mientras que el acusado contó con la asistencia técnica del defensor público Javier Casco.
Ejecutada a balazos y descartada en un basural
Durante la audiencia, la fiscal Gerard expuso la reconstrucción de los hechos de una secuencia cargada de violencia extrema. De acuerdo con la teoría del caso fiscal, el femicidio se consumó entre las 5:00 y las 14:00 del pasado 25 de junio. Heredia atacó a Daiana en el interior de su propio domicilio, ubicado sobre calle Padre Catena al 4500, efectuándole al menos cuatro disparos de arma de fuego que impactaron de lleno en la cabeza, el tórax y el abdomen.
Las graves heridas provocaron la muerte inmediata de la joven de 32 años. Lejos de dar aviso a las autoridades, el imputado planificó el ocultamiento del cadáver. Según la acusación, durante la madrugada posterior al crimen y contando con la complicidad de otra persona que todavía no pudo ser identificada, Heredia trasladó el cuerpo de Daiana hasta un basural de la zona oeste, donde lo descartó entre los residuos. Este acto fue calificado por la Fiscalía como una muestra de “absoluto desprecio a la dignidad de la víctima”.
Femicidio y una granada militar en el domicilio
Frente a este escenario, la fiscal Gerard le atribuyó formalmente a Heredia la autoría del delito de femicidio. Sin embargo, no fue el único cargo que debió enfrentar ante el juez Carraro.
Durante los allanamientos que permitieron su captura, los efectivos policiales encontraron oculto en su domicilio un artefacto de alta peligrosidad: una granada de mano perteneciente a las fuerzas de seguridad. Por este hallazgo, la Fiscalía le sumó la imputación por el delito de tenencia de material explosivo.
El dolor de una familia que intentó salvarla
Minutos antes de que se iniciara formalmente la actividad en la sala de audiencias, se vivieron momentos de profunda congoja en los pasillos de Tribunales. La hermana de Daiana Arber pidió hacer uso de la palabra y, con la voz entrecortada por el llanto, exigió de forma desesperada que se haga justicia por el crimen.
Daiana tenía 32 años y era madre de cuatro hijos adolescentes de entre 11 y 17 años. Aunque era oriunda de la localidad de Nelson, se había mudado a la ciudad de Santa Fe hacía dos años. Según trascendió, su entorno familiar estaba al tanto del vínculo que mantenía con Heredia y de los peligros que corría; en reiteradas oportunidades habían intentado convencerla de que regresara a su pueblo natal para alejarla de ese entorno, pero no lograron evitar el trágico final.
El miércoles se discute la prisión preventiva
Al concluir la atribución de cargos, la fiscal Laura Gerard solicitó formalmente una nueva audiencia para tratar la medida cautelar de máxima gravedad. El próximo miércoles 8 de julio, en horario vespertino a confirmar por la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), las partes volverán a verse las caras para discutir si el contratista imputado continúa el proceso judicial tras las rejas bajo el régimen de prisión preventiva efectiva.
Para ampliar el panorama sobre el caso y conocer cómo se dieron los primeros pasos de la investigación criminal en el barrio del oeste santafesino, resulta de suma utilidad repasar las declaraciones del Director de Investigación Criminal sobre el hallazgo del cuerpo de Daiana Arber, donde se detallan las tareas de rastrillaje iniciales con canes y drones bajo las órdenes de la Fiscalía.

